Independiente sigue con vida en la Copa Sudamericana. En un partido vibrante y con varias emociones, el equipo de Ariel Holan venció a Atlético Tucumán por 2-0 y se clasificó a los cuartos de final del torneo continental. En la ida, en el Norte, se habían impuesto los de Ricardo Zielinski por 1-0.

La historia estuvo a minutos de irse a los penales. Porque el Rojo ganaba por la mínima diferencia hasta siete minutos antes del cierre. Lo hacía con un gol que llegó por un muy buen disparo de Leandro Fernández, cuando se jugaban 17 del primer tiempo. El goleador remató de primera, tras una guapeada de Martín Benítez, y la metió por encima de Christian Lucchetti.

Independiente era más cuando llegó la apertura del marcador. Se hizo dueño de la pelota y logró plantarse en el campo rival. Y había tenido una chance clara en los pies de Fernández. Atlético se vio por un buen rato superado, sin saber cómo frenar los embates del local.

El comienzo de la segunda etapa fue problemático para Independiente. Porque Atlético salió con otra actitud y a los 7 minutos Nicolás Tagliafico se fue expulsado por una doble amonestación.

Los de Ricardo Zielinski pasaron a dominar el juego. Con diez, el Rojo se paró de contra, pero sin conformarse con los penales. Y en una contra, Franco Sbuttoni le hizo un grosero penal a Fabricio Bustos y le regaló la chance al local para dar vuelta la serie. Pero Leandro Fernández falló.

A los 23, el autor del primer gol pateó el penal, Lucchetti se lo tapó y en el rebote, con el arco libre, el ex Godoy Cruz la tiró por encima del travesaño. Increíble.

Y un rato después, el que tendría la chance de volcar la serie con un penal iba a ser el conjunto norteño. El árbitro uruguayo Andrés Cunha vio mano en el área del Rojo, pero no se percató de que había sido de un delantero de Atlético. El Pulga Rodríguez pateó una vez y lo metió. El juez lo obligó a patearlo nuevamente y en la revancha Martín Campaña se lo tapó.

De esa series de penales fallados el que mejor iba a salir parado sería el Rojo. Porque a los 39, Martín Benítez se sacó a dos hombres de encima y sacó un bombazo que se metió en un ángulo: 2-0 y clasificación a cuartos de final en el bolsillo.