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Focus group

El verano invita a mover cabezas, retozar al sol y estar conectados al trabajo pero vía chat y con el mar como paisaje visual. Así pasan sus días de enero muchos funcionarios de la administración de Mauricio Macri, atentos a que su jefe está en Villa La Angostura. Pero quien no descansa con serenidad es Jaime Durán Barba pues ha perdido millas en el afecto presidencial. Y quienes han ganado terreno en el círculo de Macri es la gente de Demos Consulting (par a las encuestas) y Pérez Aramburu & Asociados para los “focus group”, técnica de estudio que permite conocer y estudiar las opiniones del público. Marcos Peña es quien monitorea la relación con los sociólogos Nicolás Chá y Evangelina Pérez Aramburu, quienes son escuchados por el jefe de Gabinete, lo que le ha hecho perder al consultor ecuatoriano influencia con el Presidente, a quien ya lleva un tiempo sin ver. Una estadística a la derecha…

Durán Barba, Marcos Peña, Macri y Santiago Nieto, tiempo atrás

Amén…

Otro que estaba en la playa pero se debió subir al auto para volver al asfalto fue Sergio Tomás Massa quien recorrió los 384 kilómetros que separan la localidad costera de Pinamar del distrito de San Isidro para, junto a su hombre fuerte en el área social, visitar al titular del Episcopado argentino. Massa abrazó a su amigo Daniel Arroyo y juntos compartieron unos mates con monseñor Oscar Ojea, obispo de San Isidro y hombre fuerte de la Iglesia argentina. La cita fue el inicio de una ronda de diálogos con diferentes sectores que el obispo comenzó, con eje en la cuestión social. Arroyo, un especialista en temas sociales que fue viceministro de Desarrollo Social durante la primera parte del gobierno de Néstor Kirchner, manifestó en la reunión que la situación social y económica se va a complicar para muchos y habló de la sequía de los bolsillos de las familias. El titular de la Conferencia Episcopal Argentina les pidió a Massa y a Arroyo que fortalezcan el diálogo, que trabajen “fuerte” en los temas de jubilados y los asuntos laborales. Y que miren con atención el tema Glaciares y Minería. Este jesuita -que se formó con Jorge Bergoglio- habló poco pero se mostró en línea con el discurso del Papa sobre los pobres y contra la especulación financiera. La ronda del prelado seguirá, por lo que serán varios los políticos argentinos que deberán poner sus barbas en remojo. Oremos…

Sergio Massa y Gustavo Menéndez, cumbre en Pinamar

Unidos triunfaremos

Ouienes también fatigaron sus chats fueron varios dirigentes políticos que intentan algún tipo unidad entre los diferentes sectores en que quedó roto el peronismo. Daniel Filmus, Agustín Rossi, Felipe Solá, Fernando “Chino” Navarro y Alberto Fernández y atuvieron su primer encuentro, más allá de que todos están encuadrados en diferentes grupos. La cita -que generó algún ruido como las filosas críticas por parte de Graciela Camaño- promete repetirse en el mes de febrero. Pero habrá que ver si alguno se termina bajando: es que la idea de alguno de los organizadores es que el encuentro se haga en la UMET, la universidad creada por Víctor Santa María, titular del SUTERH. Las últimas denuncias sobre giros y movimientos sospechosos entre ese gremio y el empresario Andrés Stangalini podrían hacer desistir a algún justicialista de mostrarse en la sede universitaria de los porteros porteños. Peronistas pero no boludos…

Los kirchneristas Filmus, Rossi y Santa María en el acto de La Corriente Nacional de la Militancia. Archivo Clarín

Tiritando

Punta del Este fue escenario de una charla que mezcló fútbol y política entre el ministro del Interior y el jefe de la Cámara de Diputados. Rogelio Frigerio estuvo de viernes a domingo en una escapada por su cumpleaños y allí, se juntó con su amigo Emilio Monzó. El ministro fue árbitro en el partido entre su hijo Máximo y el del “Pocho” Lavezzi.

Rogelio Frigerio con su familia en Uruguay

Tras el fulbito, apareció la charla política: Frigerio y Monzó debatieron sobre el peronismo que se viene, tanto en la relación con los gobernadores como en la Cámara de Diputados. Quizás podrían dedicarle a los caciques peronistas un viejo tema playero: “Es por eso que he jurado no amarte, hasta tanto me devuelvas tu querer”…

Rogelio Frigerio con su familia en Uruguay

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