I

Crecí en Tecomate, un rancho perteneciente al municipio de Chicontepec, una región montañosa en el Estado de Veracruz, cerca de la costa atlántica de México. Su población es mayormente indígena y en aquel tiempo, cuando llegaban las lluvias y crecían los arroyos, sólo se podía salir de sus caminos de terracería a pie, a caballo o en tractor. Llegamos en 1989 en una combi amarilla al más puro estilo de Little Miss Sunshine. En 1985 habíamos sobrevivido al temblor de 8.1 en la Ciudad de México y mis padres, después de haber vivido inmersos en un escenario devastador -derrumbes, muertes, incomunicación-, quisieron pensarse en otra región. Vendieron, de a poco, lo que tenían y renunciaron a sus trabajos: mi mamá se volvió ama de casa y mi papá dejó su trabajo en la Dirección de Informática del banco Banobras para volverse vaquero. Sí, dejó la ropa y los zapatos formales y se compró un Jeep de los sesenta, un caballo y una silla de montar, para entrar a un mundo que desconocía por completo. A partir de entonces mis primos le llamaron Daktari, por la serie estadounidense de televisión en la que el actor Marshall Thompson encarnaba al doctor Marsh Tracy, quien sobrevive a los peligros de la selva en el mismísimo corazón de África.