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En un primer gesto de oposición amalgamada, el kirchnerismo y el Partido Justicialista se unieron en la iniciativa de juntar un millón de firmas para derogar la reforma previsional que el oficialismo logró aprobar en el Congreso, en medio de jornadas de violencia.

La idea, de Cristina Kirchner, tomó forma en el Instituto Patria y junto a Unidad Ciudadana lanzaron una campaña con el lema: “Unite para frenar el saqueo”.

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Ahora se sumó a la medida el PJ Bonaerense, liderado por el intendente de Merlo, Gustavo Menéndez, quien desde que asumió ese lugar se autopostuló como mediador para trabajar en el reencuentro de todos los sectores del peronismo que, enfrentados en las urnas, no paran de acumular derrotas frente a Cambiemos.

“Este es el momento de buscar las coincidencias y no las diferencias. A quién se le ocurrió la idea no es lo que importa”, señalaron desde el entorno de Menéndez, que hace semanas está inmerso en una cruzada por la costa y el Conurbano con reuniones con intendentes y dirigentes, como Sergio Massa y el diputado del bloque de gobernadores Diego Bossio. Ya dijo que los quiere a todos en un mismo espacio y hasta propuso una reunión Cristina-Massa.

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“En el PJ de la Provincia de Buenos Aires todos unidos para juntar firmas contra la Reforma Previsional”, difundieron en las redes desde el Partido. Este fin de semana, a pesar de la lluvia, hubo mesas de Nuevo Encuentro, La Cámpora, Unidad Ciudadana y los PJ locales en diferentes barrios de Capital y distritos del Conurbano, que se promocionaron con el hashtag “NoALaReformaPrevisional”.

La coincidencia, igualmente, no fue casual. Estuvo conversada en el encuentro que mantuvieron -aunque sin foto- el diputado Máximo Kirchner y el intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde, pieza clave dentro del grupo de la “renovación” que comanda Menéndez.

En esa reunión, ambos hicieron eje en pensar de qué manera van a ensamblar al PJ y Unidad Ciudadana.

Al momento, los intendentes tienen su propio bloque en la legislatura Bonaerense, separado de el del cristinismo. Y si, bien acuerdan en críticas contra el gobierno nacional, tienen fuertes cruces a la hora de votar proyectos y negociar con el gobierno de María Eugenia Vidal. “Es fácil decir a todo que no cuando no estás gobernando un municipio”, se quejan algunos intendentes.

Por ahora -y en principio descartada la posibilidad de que referentes como Cristina, Massa y Randazzo se junten a tomar un café- el camino es acercar las piezas a través de una agenda temática.

Quien salió a pegarles duro por la iniciativa, fue el ex jefe de Gabinete, Aníbal Fernández: “Con todo respeto, las decisiones de Perón en Trabajo y Previsión lo mostraron en su todo. ¿La manera de emularlo a Perón es juntar firmas? Déjense de joder por favor. Eso es para la gilada. Demos pelea por los derechos de nuestros viejos y trabajadores en todos los frentes”, escribió en red social.

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