La casa del Diablo”. Ese era el nombre de uno de los búnker narco que hoy destruyó la Policía Bonaerense en el sur del Conurbano. En la operación detuvieron a los integrantes de la banda con armas y más de 2 mil dosis de paco.

La dirección que identificaba a uno de los lugares allanados.

En total fueron 13 allanamientos que se realizaron en distintas zonas de los partidos de Lomas de Zamora y de Esteban Echeverría.

Según fuentes policiales, la organización narco desbaratada estaba comandada por una mujer e integrada por al menos otras seis personas. Todos están acusados de vender paco, cocaína y marihuana en distintos puntos del sur del Conurbano.

En total, se secuestraron 2 mil dosis de paco, dos trozos compactos de pasta base, marihuana, seis armas de fuego (una escopeta calibre 12/70 de fabricación tumbera, dos revólveres y tres pistolas calibre 9 milímetros), y celulares.

“Derribamos búnkers para construir un futuro con oportunidades para los jóvenes y tranquilidad para sus familias”, resaltó el ministro de Seguridad bonaerense, Cristian Ritondo, quien supervisó las tareas de destrucción de las instalaciones que utilizaban los narcotraficantes.

El funcionario bonaerense brindó una conferencia de prensa junto al juez Federico Villena, titular del Juzgado Federal Criminal y Correccional de Lomas de Zamora N° 2, quien intervino en la causa.

“Queremos erradicar el paco para que crezca la vida y cada búnker que demolemos es un poco más de vida”, agregó el ministro.

Según la investigación, uno de los principales puntos de procesamiento, fraccionamiento y comercialización de las sustancia era en el barrio Obrero de Villa Centenario. Además, la banda tenía vendedores al menudeo en distintas zonas de Esteban Echeverría.

La destrucción de los dos búnker se realizó con personal y maquinaria de la Municipalidad de Lomas de Zamora.

También participaron de los operativos el jefe de la Policía de la provincia de Buenos Aires, comisario general Fabián Perroni; y el secretario de Seguridad de este distrito, Héctor Corrado.



Fuente