Daniel Rosato, presidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA), reclamó al Gobierno que incorpore a las pequeñas y medianas industrias en del esquema de subsidios que beneficia a los consumidores electro-intensivos.

“La iniciativa desandaría el fuerte aumento del costo energético que sufrió el sector en el último año y que lo llevó a ser el más caro de América Latina e incluso por encima de países europeos”, dijo Rosato.

El IPA alertó que la actual política tarifaria en materia de energía “castiga fuertemente” a las Pymes industriales debido a que solamente existen beneficios destinados a las empresas “ultra – electro intensivas”, con un consumo superior a 5KW hora por Kg/producido, y que alcanzan a grandes empresas dejando afuera al universo Pyme.

“Estas grandes corporaciones pagan a CAMMESA en el mercado eléctrico mayorista únicamente el equivalente al 35% del valor del KW/hora que pagan el resto de las Pymes industriales”, alertó Rosato.

El dirigente pyme compartió las estadísticas con funcionarios del Gobierno en el encuentro que se realizó en el Ministerio de Producción de la Nación. Un informe que el IPA les llevó a los funcionarios nacionales -denominado “Comparación Internacional de Tarifas de Electricidad”- reveló que “las tarifas en Argentina para los segmentos productivos Pyme e industrial, Pyme 1 baja tensión, Pyme 2 media, industrial 1 e industrial 2, son las más altas de la muestra, tanto con o sin impuestos”.

Las autoridades de la entidad propusieron, entre otros puntos, disminuir la abrupta carga tarifaria en materia de energía que padecen las Pymes industriales con el objetivo de favorecer la reactivación económica y productiva industrial.

“Si queremos Pymes que exporten es fundamental que los costos se ajusten a la competitividad mundial porque en la actualidad están atados a la volatilidad del dólar, lo que generó reajustes en el precio a la par de una deficiencia en el servicio que perjudica a la producción nacional”, se lamentó el dirigente industrial.

Rosato también enfatizó en el descontento que se generó por la falta de resarcimiento que padecen las industrias con cortes sistemáticos de energía durante el año pasado y lo que va del 2018. “Cuando cortan le energía a una Pyme industrial se detiene la producción, los costos se elevan y nadie responde económicamente por estos perjuicios”, se quejó el dirigente fabril.



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