[ad_1]

En la investigación figuran las escuchas telefónicas a los integrantes de la banda. Algunos de los diálogos son entre el jefe, conocido como “Señor K”, y el policía Iván Blizniouk, luego detenido y desafectado de la Fuerza, para coordinar la salida de la cocaína de la embajada rusa en Buenos Aires.

Escucha del 22 de mayo de 2017:

Iván Blizniouk: Estaré en mi lugar. Te espero. Hay muchísimas cosas que tenemos que hablar. Qué y cómo.

“Señor K”: Sí. Cómo va lo nuestro? Cómo viven nuestros enemigos (¿queridos?).

Iván Blizniouk: Sí. Despacito. Vas a traer algo rico?

“Señor K”: Si me pedís, te llevo.

Iván Blizniouk: Claro que te pediré. Aquel caviar, después de que lo probé, no lo puedo rechazar.

“Señor K”: Jaja. Entendí Ivan. Bien.

Iván Blizniouk: No “K”, en serio, si traes el caviar y el hígado que trajiste aquella vez habíamos hecho un festín acá en familia. Los hijos comieron, todo tan rico.

“Señor K”: Qué bueno. Siempre es un placer gustarte.

Escucha del 26 de septiembre de 2017:

Iván Blizniouk: Cuándo pensás viajar? Siempre prometes, prometes, ya meses.

“Señor K”: Estos días.

Iván Blizniouk: Estos días… ya lo había escuchado de vos, estos días.

“Señor K”: Y pero ves, no es que soy yo que hago un viaje personal. Cuando había que hacer personal, yo hacía personal. Pero ahora quiero hacerlo con la plata de la patria.

Iván Blizniouk: Y pero avisá cuándo.

“Señor K”: El jueves te aviso.

Iván Blizniouk: El jueves avisás cuándo venís o el jueves te venís?

“Señor K”: No. El jueves aviso cuándo voy. No creo que llegue a ir el jueves. Si el jueves a la mañana me firman todo, recién el sábado o el lunes puedo salir (…).

Iván Blizniouk: Bueno. “K”. Venite y en serio, tenés que venir para hablar qué vamos a hacer. Qué planes.

“Señor K”: Bien. Qué tal el nuevo Señor (Sacerdote Supremo)? Ya lo conociste?

Iván Blizniouk: Nos conocemos pero qué, el Señor como el Señor.

“Señor K”: No, solo pregunto. Qué tal nuestro Vorobiev (Gorrión) Oleg?

Iván Blizniouk: Bien. Volvió de las vacaciones. Todo bien. Yo ahora trabajo. Tengo diferentes exámenes, estudio. Yo le hablo una vez cada 20 días, y así, hola-hola.

“Señor K”: Y al gerente lo conociste?

Iván Blizniouk: No. No conozco a nadie.

“Señor K”: Pavlich nuevo. Bastante buen hombre. Creo que se van a llevar bien.

Iván Blizniouk: No me dejan acercarme a nadie.

“Señor K”: Quién, Oleg?

Iván Blizniouk: Por qué Oleg? Capaz que el embajador. No sé.

“Señor K”: Maldición, se le voló el techo.

Iván Blizniouk: Se le voló. La enfermedad del dragón se llama.

“Señor K”: Ajá. Entiendo. Cuando llego los presento.

Iván Blizniouk: Venís y nos presentás. Dale. Me avisás.

“Señor K”: Bien. Dale. El jueves hablamos.

Escucha del 19 de octubre de 2017, cuando el “Señor K” llega a Brasil desde la Argentina en avión, sin poder transportar las valijas con la cocaína:

Iván Blizniouk: Hola. Y? Ya llegaron?

“Señor K”: Sí. Todo bien. Sabes. Esta terminal de la cual salimos es muy chiquita. Hay un solo puesto de seguridad. Un restaurante, viene uno de Aduana y pone el sello.

Iván Blizniouk: Pero vos dijiste que te estaban revisando mucho.

“Señor K”: Sí. Pero no sé. Vino uno. Nos pidió pasaportes. Sacó las fotos y se fue. Nos dijo que teníamos que esperar 10 minutos porque ellos estaban verificando algo. Después se acercó otro tipo. Otra vez nos pidió los pasaportes. Otra vez sacó fotos y se fue. Que quería, no entendí.

Iván Blizniouk: No sé. De verdad ni idea. Es su trabajo.

“Señor K”: Si yo sabía que todo será así podría llevarme lo que quería. Y el vino y lo de la Embajada. Vos tenés que conocerlo todo sobre esta terminal y conocer a la gente.

Iván Blizniouk: Bueno. Voy a tratar. Y sobre todo de lo que hablamos está sin cambios?

“Señor K”: Sí. Sin cambios. Bueno.

[ad_2]

Fuente