[ad_1]

Es una modalidad tan habitual que los casos solo trascienden cuando hay heridos, un video que inmortalice el momento o la víctima es un famoso. En Capital, los últimos conocidos fueron los de Diego Brancatelli, Claudia Villafañe y Jorge Rial. En el primer semestre del año pasado hubo 4.612 asaltos de motochorros en la Ciudad, según las estadísticas oficiales del mapa del delito. Un promedio de 25 robos denunciados por día.

Para frenarlos, el Gobierno porteño incrementó los controles vehiculares desde septiembre. Hoy hay 56 operativos por día en distintos puntos de la Capital y horarios. Pero ahora endurecerán las medidas: habrá brigadas de prevención que patrullarán la Ciudad para identificar vehículos sospechosos, especialmente las motos sin patente o que no la tengan visible.

En los controles actuales, los agentes ven a los vehículos de frente y si no cuentan con la patente en regla solo lo notan una vez que pasó. Además, los motociclistas logran eludir los controles al doblar antes, girar en “U” o abrirse hasta el otro extremo de la avenida.

Las brigadas están compuestas por diez “motos monotripuladas” que circulan de a dos por distintos puntos de la ciudad y dos “mini gam”, que son grupos de tres motos cada uno con dos tripulantes por rodado.

Un joven de 17 años fue detenido acusado de ser uno de los dos motochorros que el 31 de diciembre atropellaron e hirieron de gravedad, a un nene de 6 años cuando aparentemente huían tras un robo en Loma Hermosa. Foto Télam

Para los arrebatadores, la moto es el medio de escape ideal. Brinda rapidez, versatilidad y la posibilidad de perderse en el tránsito. Las víctimas prácticamente no tienen chance de defenderse por la sorpresa del ataque y pocas veces llegan a identificar a los autores. Los objetivos suelen ser celulares, relojes, cadenas y carteras.

Mirá también

Video: intentó ayudar a una víctima de un robo y lo mataron de un balazo

Según el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, los ataques de motochorros son “una preocupación que tiene la Ciudad”. Y dijo, durante una visita al centro de compactación de Villa Soldati, que desde septiembre se secuestraron 5.300 motos, de las cuales 1.100 no fueron retiradas por sus dueños en los 60 días de plazo por ley. “Cada una de estas motos que se secuestraran es una menos que se usa para delinquir”, afirmó.

Los funcionarios porteños, con Horacio Rodríguez Larreta, en el centro de compactación de Villa Soldati.

La chatarra tiene un valor de entre 80 centavos y $ 2,50 por kilo. Todo se vende a Acindar, que luego reutiliza el acero. Lo recaudado va directo a la Fundación Garrahan, que destina el dinero a los pacientes que deben continuar con un tratamiento luego de su internación. En diciembre, se recaudaron $ 250 mil por vehículos secuestrados que fueron compactados. En todo el año pasado, se juntaron $ 1 millón.

“Son motos que estaban vinculadas con el delito porque eran robadas o habían sido parte de un ilícito”, dijo el secretario de Seguridad Marcelo D’Alessandro. Estiman que en el área metropolitana circulan alrededor de 350 y 400 mil motos por día. En los últimos seis meses, pasaron 129.671 por los controles.

Mirá también

El tatuaje con forma de estrella que selló el destino de un delincuente

La Ciudad ya había implementado el año pasado la obligación de que los acompañantes lleven un chaleco refractario con la patente y la prohibición de circular de a dos en el Microcentro para prevenir salideras. “Después de eso, el delito migró a Palermo”, reconoció una fuente oficial. Por eso, ahora habrá controles más duros en toda la Capital, complementados con el “anillo digital” que monitorea patentes y dispara un alerta cuando detecta que un vehículo no la tiene visible.

En el caso de los celulares, el otro frente de ataque está en el mercado negro. Por eso, ahora los clientes de líneas prepagas –el 80%– deberán marcar *234# y responder una serie de preguntas para comprobar que son los titulares.

[ad_2]

Fuente