Un funcionario de la Afip denunció que el sábado a la noche desconocidos ingresaron a su vivienda aprovechando su ausencia y se apoderaron de una importante suma de dinero en efectivo que guardaba en una de las habitaciones del inmueble. Anoche, la Policía tenía a dos sujetos demorados en averiguación del hecho, pero hasta el momento los elementos en su contra son endebles.

De acuerdo a lo consignado por fuentes consultadas por este matutino, el hecho fue cometido en perjuicio de un hombre identificado como Diego Martín M. (41), quien se desempeña como contador en la Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip).

Los voceros del caso indicaron que la Policía tomó conocimiento del hecho el sábado, cerca de las 23, a partir de un llamado al 911 en el cual se alertaba sobre un robo cometido en una vivienda ubicada sobre la calle General Ramírez, en el barrio Alta Gracia de Posadas.
Cuando los uniformados de la Comisaría Decimoséptima acudieron al lugar indicado, se entrevistaron con el dueño de casa, quien relató que él había salido del hogar ese día cerca de las 19 y cuando volvió, tres horas después, constató que delincuentes habían logrado entrar a la casa por la parte trasera.

Tras observar esto, el hombre recorrió su vivienda y así corroboró que los malvivientes habían logrado acceder a una de las habitaciones donde tenía una caja fuerte ubicada dentro de un armario. En el cofre, según la denuncia inicial, el funcionario tenía guardado unos 800.000 pesos que fueron sustraídos.

Al lugar acudió el personal de la Policía Científica, cuyos uniformados recorrieron el inmueble y realizaron el levantamiento de huellas y rastros que deberán ser sometidos a pericias.

Al mismo tiempo, en el caso también intervino la Brigada de Investigaciones, cuyos pesquisas comenzaron a realizar averiguaciones por la zona.

Así, obtuvieron el dato de que una vecina que esa tarde había observado a dos sujetos -delgados y de vestimenta oscura- sospechosos a bordo de una motocicleta en cercanías a la casa del damnificado.

Los uniformados continuaron trabajando en la zona y en esa instancia terminaron dando con una pata de cabra que pudo haber sido utilizado para el hecho. El elemento también fue incautado con fines periciales.

Además, en el marco de la investigación, la Policía demoró en averiguación del hecho a dos jóvenes que cumplían la función de serenos en un predio cercano a la vivienda del contador.

Los indicios en contra de los demorados hasta anoche eran débiles, pero de igual forma la Justicia ordenó que se le tomen muestras dactilares para que esos datos luego puedan ser cotejados con posibles huellas o rastros detectados tanto en la escena del caso como en la pata de cabra incautada.

Otra medida que podría ser ordenada en las próximas horas es la elaboración de un identikit de los sospechosos vistos en moto frente a la casa, a partir de declaraciones aportadas por vecinos de la zona.

Hasta el cierre de esta edición, el monto del botín sustraído todavía no había podido ser precisado con exactitud. Según se supo, en primera instancia se habló de 800.000 pesos, pero luego el damnificado aseguró que en realidad eran 400.000, por lo que las fuentes se mostraron prudentes en este sentido.

En el caso interviene el Juzgado de Instrucción Siete, a cargo del magistrado Carlos Giménez.