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Un rato antes de ser esposado, Rubén Carrazzone (62) llegó a repetir que él “jamás” le hizo nada a su mujer, Stella Maris Sequeira (60). Dijo estar “destruido” pero ahora, aunque nunca encontraron el cuerpo, lo acusan por el femicidio. Una deuda, una amante y un secuestro extorsivo inventado lo dejaron complicado en la investigación por la desaparición de la mujer, que ahora se presume asesinada un año atrás.

Fue en pleno centro comercial de Lomas de Zamora que Carrazzone se enteró de que el juez federal Alberto Santa Marina había rechazado su pedido de exención de prisión para dar lugar a la solicitud del fiscal Leonel Gómez Barbella: quedó detenido y se lo llevaron esposado. Hoy le tomarán declaración indagatoria.

Son varias las dudas que giran alrededor de este abogado “sacapresos”, que tardó tres días en denunciar que su pareja, Stella Maris Sequeira, había desaparecido. Fue tiempo suficiente para “recibir” dos llamados extorsivos pidiendo “un rescate de 80 mil dólares” y amenazándolo por haber realizado la denuncia policial.

Stella Maris Sequeira y Rubén Carrazzone. ezeiza Stella Maris Sequeira y Ruben Carrazzone desaparicion de una mujer en ezeiza desapariciones

Rápidamente Carrazzone pasó de víctima a victimario. Intentó instalar que la desaparición de su pareja se trataba de “un vuelto de la Bonaerense” por un caso, pero quedó al descubierto cuando un pai llamado Miguel Angel Franco confesó haber hecho esos llamados. Pero no por decisión propia, sino a cambio de $20 mil y por orden del abogado.

Franco fue el único detenido que tuvo la causa pero terminó libre cuando comprobaron que se trató de un encargo. Los testimonios de la hermana de Stella Maris, de sus primas y amigas terminaron de servir para armar un perfil del abogado: lo calificaron como un “vividor”, un “violento” y sacaron a la luz presuntas infidelidades.

“Yo le conozco muchos chanchullos a Rubén. Él me la va a pagar, porque no es solo que me engañó, si no con quién me engañó. Fue con Lourdes (su socia comercial), con la que yo dormía viernes, sábado y domingo, ayudando a pelar papas, cuando yo no lo necesitaba. Lo hice buscando compañía; a estos los voy a destruir”, le habría dicho Stella Maris a una amiga en diciembre de 2016, después de confirmar la relación de Carrazzone con otra mujer.

Pruba de ese enojo fue la última publicación que hizo Stella Maris en su Facebook: “Hijos de p…, devuélvanme la plata”, posteó haciendo referencia a $ 60 mil que habría invertido en una parrilla que abrió con una brasilera que -ella creía- terminó siendo la amante de Carrazzone.

Horas después de ese posteo la mujer, que cumplía años el 30 de diciembre y preparaba una fiesta en su casa, desapareció sin dejar rastros.

Esos “chanchullos” habrían estado probados en una carpeta con documentación que la víctima tenía escondida. “Creemos que el crimen fue premeditado, que Carrazzone lo planeó cuando ella empezó a amenazarlo con denunciar esos delitos económicos”, dijo Raquel Hermida Leyenda, abogadade la hija de Stella Maris, querellante en la causa. Y agregó: “Tenemos pruebas concretas. Sabemos que la mató mismo día de la desaparición y después inventó el secuestro para desviar la investigación”.

En la casa quinta que Stella Maris y Carrazzone compartían en Ezeiza la Policía encontró “rastros de sangre humana” en el baño y en el picaporte de un ropero. También en el techo de uno de los autos de la pareja, junto a un precinto negro debajo de una alfombra. Todavía no están los resultados de las pruebas genéticas, pero para la querella eso probaría que la víctima nunca salió (viva) de la casa.

El juez Santa Marina y el fiscal Gómez Barbella hoy le tomarán declaración indagatoria.

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