Saliendo de Puerto Rico hacia Posadas, tras recorrer 500 metros sobre ruta 12 , se puede divisar un cartel al costado de la arteria: “Orquídeas”.

Ahí, a unos pocos metros, viven Alfonso Baumgratz y Anastasia Graef rodeados de sus orquídeas.Sus flores de incomparable belleza moran en ese lugar junto a miles de horas de estudio, observación e investigación en el paraíso que eligieron para disfrutar de su jubilación. “Nunca me imaginé que después de jubilarnos como docentes nos dedicaríamos a las orquídeas”, señala Alfonso en un entrevista , al tiempo que asevera: “Las plantas me curan”.

Hace más de diez años que el matrimonio se aboca a trabajar con las orquídeas y Anastasia también con las bromelias. “Comenzamos allá adelante refiriéndose al frente de la casa y a medida que fuimos creciendo fuimos armando cada espacio. Esto no está preparado para recibir a una delegación, los pasillos que tenemos son para trabajar con las plantas, a algunas las colgamos para poder caminar más cómodos”, dice ella.

En el vivero, cada cosa del lugar tiene una razón de ser, la cubierta, la luz adecuada, el color de las paredes, las macetas, la altura en que fueron colocadas, la etiqueta que las identifica, así como la identificación de las están a la venta y las que forman parte de sus tesoros personales.

Alfonso y Anastasia lograron que el lugar sea sumamente cálido, ordenado y agradable, y más allá del cautivante color de las flores juntos crearon un oasis muy cerca de la ciudad.

“Habernos dedicado a las orquideas nos permitió tener amigos de todas partes, viajamos a participar y visitar muestras de plantas y flores. Siempre estamos buscando alguna especie nueva, seguimos investigando y aprendiendo, las orquídeas nos dieron amigos que nunca pensamos que íbamos a tener”, reveló Anastasia.

Tiempo atrás, cuando aún vivían en Aristóbulo del Valle, uno de sus hijos que por entonces tenía 12 años comenzó a interesarse en las orquídeas al punto que cuando se mudaron a Puerto Rico debieron hacer “tres viajes con la camioneta solamente para traer su colección de orquídeas; fueron viajes especiales para traer eso solamente”, rememoró Alfonso. Ambos manejan con fluidez los nombres científicos de cada especie, conocen de reproducción en laboratorios y en viveros, reconocen las flores que de a poco se están extinguiendo, e intercambian con colegas orquideófilos información y plantas.

Las orquídeas “tardan mucho en florecer, solamente algunas lo hacen a los tres años; otras tardan cinco o siete, poca gente tiene paciencia y no a todos les gusta cuidarlas” pero, para la mayoría de las mujeres una orquídea florecida, es un regalo único.
Alfonso y Anastasia hacen con su trabajo diario un inmenso aporte a la preservación de una de las flores más bonitas, resistentes y peculiares que hay en Misiones.

Una nueva especie

El 12 de octubre del año pasado, Alfonso registró un híbrido, el Nº 267 de Argentina.

La nueva especie se asentó en los registros mundiales como una orquídea concebida en Puerto Rico, ya que su creador -el orquideófilo Alfonso Baumgratz- logró inscribirla en el Registro Internacional de la Royal Horticultural Society (RHS). Para colocar el nombre al nuevo híbrido, Alfonso decidió reflejar en esa creación su historia de vida junto a Anastasia (su esposa) y por eso la registró con el nombre de  “Cattlianthe (Slc.) Alliance Alyan Life”, cuya palabra en la estructura del nombre “Alyan”, está formada por las iniciales de Alfonso (Al) y (y) Anastasia (an).

La nueva orquídea surgió de la cruza entre una “Cattlianthe Dancing Daffodil” (madre) y “Cattleya cernua” (padre), esta última, una especie nativa de la selva misionera.

La cruza se hizo en abril del año 2012 y el cultivo de las semillas generadas y las nuevas plantas florecieron, por primera vez, en mayo del 2016.

El registrante del híbrido fue el ingeniero Rodolfo Martiarena del Inta Montecarlo, y al registro le correspondió la denominación de Argentino N° 267 y su ID es 1007219. Este es un nuevo aporte a la lista de híbridos argentinos y un aporte también para la ciencia con agregado de valor para la provincia de Misiones.