Tras vivir una de las peores sequías de la historia de la Argentina, produciendo pérdidas muy importantes en soja, finalmente llegó la tan esperada lluvia. Sin embargo, no solo cayó tarde, sino que lo hizo de golpe y en gran cantidad, arruinando parte de la oleaginosa que se mantenía en pie. En muchos casos, este fenómeno provocó un deterioro de la calidad.

No obstante, la pérdida de calidad de la cosecha es variable y no se presenta en todos los casos. Por eso, desde la Sociedad Rural Argentina recomiendan a los productores estar muy atentos a la hora de defender el valor de los granos a entregar porque se están haciendo descuentos injustificados por la cosecha.

Para ello, aconseja estar seguros de que les van a recibir la mercadería. “La deben observar bien y si el grano presenta cierta pérdida de calidad, dar aviso al lugar de entrega, para asegurarse de que la soja será recibida”, sostuvo la entidad en un comunicado.

Asimismo, como a simple vista no se puede determinar el porcentaje de daño, la Rural recomienda enviar el grano a análisis. En caso de que el acopio o la industria hagan un análisis propio, también se puede pedir el envío de una muestra lacrada a la cámara arbitral, con el fin de contar con una voz imparcial.

“Hemos detectado diferencias muy grandes entre porcentajes de daño determinados al visteo o por determinación analítica”, explicó.



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