Ochenta y ocho días no parecen demasiado. Menos aun cuando durante ese período se disputó una Copa de Mundo. Agria para el paladar argentino, pero Copa del Mundo al fin. Sin embargo muchos amantes del fútbol atravesaron con inquieta ansiedad los casi tres meses que transcurrieron desde que River y San Lorenzo cerraron la pasada Superliga el 14 de mayo en el Monumental con victoria 2 a 0 del conjunto de Marcelo Gallardo. La espera terminó para quienes, más allá del carácter unificador de la Selección, conservan inconmovible esas lealtades vinculadas a la familia, al pequeño terruño, a las amistades. Porque para la mayoría, nada emparda al club.

Así lo evidencia una encuesta encargada por Fox Sports, una de las empresas encargadas de la transmisión de los partidos de la Superliga, de la que participaron 500 hombres y mujeres de entre 18 y 70 años de diferentes sectores socioeconómicos. En la víspera del inicio de una nueva temporada del campeonato de Primera y con el Mundial de Rusia todavía fresco en el recuerdo, el 63 por ciento de los consultados aseguró que le resultaban más importantes los resultados de su equipo que los del seleccionado. Entre ellos, los que más orientan su atención a sus colores son los de San Lorenzo (73%).

La Superliga no es el único foco de atención para los futboleros argentinos: el 73 por ciento contó que además observaba encuentros de otras ligas, entre las cuales la favorita es la de España (46%), seguida por la Premier inglesa (24%). Ni siquiera es el torneo que más atrae: en ese rubro, la Copa Libertadores (65%) pica en punta, muy por encima del certamen local (15%). Pero conserva un nivel de interés que la mantiene en la cima del consumo televisivo.

El precio privativo de las entradas (las generales subieron a 350 pesos para este semestre) en tiempos de bolsillos flacos, la restricción de acceso para el público visitante y la falta de confort en los estadios mudaron a muchos simpatizantes de la tribuna al living de su casa. En un país en el que el 73% de los habitantes utiliza servicios de TV por cable (según la Encuesta de Consumos Culturales de 2017 del Sistema de Información Cultural de la Argentina), los 330 pesos del Pack Fútbol aparecen como un aceptable consuelo.

De todos modos, la oferta es numerosa y el tiempo de cualquier hincha es acotado. El 60% de los consultados sostuvo que miraba al menos dos de los 13 partidos de cada fecha y solo el 28% superaba los cuatro encuentros por jornada, que para el fútbol argentino comienza el viernes al atardecer y tiene su punto final el lunes cerca de la medianoche, con un abanico de horarios amplísimo.

Los que más atención prestan al torneo son los de Boca: el 39% aseguró ver entre dos y cuatro partidos por fecha, el 15% más de cuatro y el 13% “todos los que pueda”. En el otro extremo asoman los primos: el 61% de los simpatizantes de River solo observan partidos de su club.

¿Cómo eligen ver esos partidos? El grupo numeroso es la opción preferida por el 65%, que suele reunirse con amigos y familiares para la ceremonia futbolera. Las tertulias no solo convocan a quienes comparten la pasión por los colores: más del 60% se junta con hinchas de otros equipos. Los más permeables a esta práctica son los de Boca (el 73% lo hace). Otros se inclinan por la soledad. Entre los menos gregarios están los de Racing: el 49% afirmó que veía la gran mayoría de los encuentros sin compañía y el 24% aseveró que nunca se juntaba para verlos.

¿Y cuán fuerte impacta en el corazón un triunfo o una derrota? El 53% de los encuestados reconoció que el resultado de su equipo influía bastante o mucho en su estado de ánimo durante los días posteriores al partido. Entre esos, los que más padecen esta resaca semanal son los de San Lorenzo (93%). Serán ellos unos de los primeros en poner a rodar sus emociones el viernes cuando el equipo de Claudio Biaggio visite a Tigre.



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