El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un aumento del 100% de los aranceles sobre las importaciones de acero y aluminio procedentes de Turquía argumentando que la lira turca se está devaluando rápidamente en relación con el dólar.

Con esta medida, el arancel estadounidense sobre las importaciones de aluminio turco sube al 20 por ciento y la tasa sobre el acero al 50%. “Nuestras relaciones con Turquía no son buenas en este momento”, escribió Trump en Twitter.

Estados Unidos impuso aranceles del 25 por ciento a las importaciones de acero y del 10 por ciento a las de aluminio en junio, provocando la indignación de sus socios comerciales.

La lira turca aceleró su caída de este viernes al 19% frente al dólar tras el anuncio del presidente Trump.

Además, los nexos entre Estados Unidos y Turquía no son buenos en estos momentos. Ya estaban enturbiados por varios desacuerdos en política internacional, entre ellos la guerra en Siria, pero se deterioraron aún más en las últimas semanas por el caso de un pastor estadounidense detenido en Turquía bajo cargos de terrorismo y espionaje.

Andrew Brunson fue encarcelado en octubre de 2016 y acusado de cargos de terrorismo y espionaje en diciembre de ese mismo año. La Fiscalía pide hasta 35 años de cárcel.

Turquía acusa al estadounidense de tener vínculos con el movimiento del clérigo Fethullah Gülen, autoexiliado en Estados Unidos, a quien Ankara acusa de estar detrás del fallido golpe de Estado perpetrado por una facción del Ejército en julio de 2016.

Trump ha exigido personalmente en varias ocasiones la puesta en libertad del pastor de 50 años.

Trump hizo el anuncio mientras el ministro de Finanzas turco, Beart Albayrak, yerno del presidente Recep Tayyip Erdogan, anunciaba en una rueda de prensa un “nuevo modelo económico para el país”, tras el desplome de la lira frente al euro y el dólar.

El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, aseguró que hay una “guerra económica” contra su país, que se enfrenta a “olas de inestabilidad financiera artificial”, al tiempo que la moneda nacional, la lira turca, cayó a un nuevo mínimo.

“Ustedes no deberían preocuparse. Si tienen dólares, euros u oro debajo de su almohada, deberían ir a su banco y cambiarlos. Para nosotros, esta es una batalla nacional”, afirmó Erdogan en un discurso pronunciado en la ciudad de Bayburt, en el noreste de Turquía.

Cientos de personas se dirigían hoy a toda prisa a las casas de cambio para beneficiarse de la caída de la lira, informó la agencia de noticias privada DHA.

Erdogan recurrió también a dios para intentar tranquilizar a sus ciudadanos por la fuerte caída de la lira, en medio de las tensiones con Estados Unidos por el caso de un pastor estadounidense preso en el país del Bósforo.

“No olviden esto, si ellos tienen dólares, nosotros tenemos a nuestro pueblo, a nuestro dios, a nuestro Alá”, dijo el mandatario. “Trabajamos muy duro”, lo citó la agencia de noticias Anadolu.



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