La Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA) realizó un nuevo estudio en números sobre la Argentina productiva y llegó a la conclusión de que la producción de carnes y vinos aumentó en relación a una medición anterior.

En cambio bajó la de soja y leche, según el informe que registra los números del campo a la vez que traduce en datos y recursos visuales lo que significan en el desarrollo y la diaria del país.

Así el trabajo indica que producimos carnes para las parrillas de Argentina y de 112 países más y de acuerdo al estudio anterior, en mayo, la carne bovina creció 7,4%, la aviar en 2,9% y la porcina un 9,2%: sumando los tres tipos, arroja una producción total de 5,5 millones de toneladas.

La producción de vino creció un 25%, y detalla que cada 20 litros de vino que consumimos los argentinos, exportamos otros siete a más de 60 países.

Por otra parte, en un año la producción fue de más de 133 millones de toneladas y se destaca que hay mayor producción de maíz y trigo, que además es un dato positivo a nivel de sustentabilidad porque significa una mayor rotación de cultivos y por ende, un mejor cuidado de la tierra.

Mientras que en el caso de la soja, la producción bajó un 7%.

Por ejemplo en tanto el azúcar, el maíz y la soja, no sólo se vuelven alimento, sino también energía.

En ese sentido, se indica que 1 de cada 8 litros de nafta que se carga, es bioetanol y uno de cada 10 litros de gasoil es biodiesel.

El informe cierra advirtiendo que tanto para solucionar las problemáticas como para explotar todo el potencial hay asuntos por resolver como los graves problemas de infraestructura, la recuperación lechera, aumento del stock, la faena y el peso en la ganadería bovina, oportunidades de seguir creciendo en la actividad porcina, entre otros factores.

También señala la necesidad de fomentar el valor agregado en origen en todas las cadenas, desde las frutas a las bioenergías, como punto esencial del crecimiento de todo el país.

Y además enumera algunos temas a resolver hacia adentro de las propias cadenas como lo son: producir con mejores prácticas productivas, mejorar la formalidad de distintas actividades y del empleo, trabajar por el consenso de los propios actores de la cadena como parte responsable del trabajo argentino que nutre, sustenta y atraviesa nuestra vida diaria.

Los especialistas de FADA advierten que las cadenas del agro generan 1 de cada 6 empleos privados, directos e indirectos, lo cual equivale al 17% del total de empleo nacional privado.

Siguiendo con los insumos que aporta el campo, el análisis precisa que, 6 de cada 10 dólares que se exportan vienen del campo, los cuales nos permiten importar electrónica, energía y autos, entre otros productos.

Ampliando la perspectiva, cabe advertir que según el Ministerio de Agroindustria nacional, cada argentino consume sólo 2 porciones de frutas y verduras, de las 5 recomendadas por día.

En la leche el alerta sigue, ya que la producción cayó en un 12%, datos inmersos en la problemática ya conocida del tambo y la industria láctea.



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