La primera vez, a los cuatro meses de haber dejado el poder, ella objetó su ausencia y, apenas se hizo presente, ni le dirigió la mirada ni el saludo. Ahora, en la cuarta indagatoria, se supone que será lo mismo. Claudio Bonadio fue el primer juez en convocar como acusada a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner a los tribunales de Comodoro Py en abril de 2016 y ahora es el que la vuelve a poner en esa misma situación pero en una circunstancia muy distinta, justo cuando se pergeñan las candidaturas presidenciales para las elecciones del año que viene y ella se perfila como una rival directa ante un eventual intento de reelección de su sucesor, Mauricio Macri.

Si bien Bonadio llegó a la magistratura de la mano del peronismo, durante el gobierno de Carlos Menem y con el antecedente de haber sido subsecretario de Asuntos Legales de la Secretaría Legal y Técnica de la Presidencia, entonces a cargo de Carlos Corach, no ocultó en los tribunales, años después, sus diferencias políticas con el ala “progresista” o de “izquierda” del Partido Justicialista (PJ) supuestamente representada por el kirchnerismo.

Pero el encono ya venía de antes de la primera citación a indagatoria por la venta de dólares a futuro en el tramo final de su gobierno, causa que tendrá su juicio oral y público seguramente el año que viene, en plena campaña electoral, aunque el menos peligroso para la ex presidenta. Un año antes, y en pleno ejercicio del poder, Fernández de Kirchner había llegado a calificar por cadena nacional a Bonadio de “pistolero, mafioso y extorsionador”.

Fue en agosto de 2015, cuando el magistrado comenzó a hurgar en los negocios de la familia Kirchner y, por denuncia de la entonces diputada Margarita Stolbizer, ordenó y llevó a cabo decenas de procedimientos y allanamientos en la provincia de Santa Cruz, tierra intocable hasta ese momento para las autoridades nacionales. Aunque a Bonadio le quitaron rápidamente la causa, por decisión de la sala I de la Cámara Federal con la firma de dos jueces que ya no están allí, en esos procedimientos se consiguieron las primeras pruebas judiciales que ahora atormentan a la ex familia presidencial en varios expedientes por casos de corrupción.

El juez Claudio Bonadio, el viernes, en los tribunales de Comodoro Py. (Luciano Thieberger).

El juez Claudio Bonadio, el viernes, en los tribunales de Comodoro Py. (Luciano Thieberger).

Fue en la causa Hotesur, de la que Bonadio fue apartado porque así lo dispusieron los entonces camaristas Eduardo Freiler, destituido el año pasado a través de un juicio político, y Jorge Ballestero, quien renunció este año a su cargo por las críticas recibidas tras excarcelar al empresario Cristóbal López en la causa por la multimillonaria deuda de la empresa Oil Combustibles con la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP).

El calificativo de “pistolero” empleado por la entonces presidenta refería al viejo episodio en el que Bonadio mató a balazos a dos ladrones que intentaron asaltarlo en el partido de Vicente López en setiembre de 2001. Lo de “mafioso” y “extorsionador” podría llegar a interpretarse por las idas y vueltas de la relación entre el magistrado y el kirchnerismo durante los 12 años y medio de gobierno de este color, con varios salvatajes mutuos tanto en el Consejo de la Magistratura, donde el juez estuvo en la picota y salió airoso por la mayoría kirchnerista, como en causas judiciales en la que los que estaban en problemas eran funcionarios de los Kirchner como el ahora detenido ministro de Planificación Julio de Vido, que zafó inicialmente en causas como “la tragedia de Once” o el pago de subsidios a las empresas de transporte, ambas radicadas en el juzgado a cargo de este magistrado.

Por qué me dice ‘pistolero’ hay que preguntárselo a Cristina. Tiene todas las garantías para defenderse en forma plena“, respondió en 2016 el magistrado, luego de haber procesado a la ex presidenta por una defraudación a la administración pública por la venta de dólares a futuro y pese a que ella lo había denunciado penalmente e intentado apartar de esa causa sin éxito. Este lunes, la ex presidenta volverá a intentarlo en la causa sobre los cuadernos a través de su ex secretario general en la Presidencia, Oscar Parrilli, aunque probablemente el camarista Leopoldo Bruglia decida mantener a Bonadio al frente del caso, según estimaron fuentes judiciales.

Ya con Macri en el poder, Bonadio avanzó luego contra Cristina en otras dos causas en las que también la llamó a indagatoria y que la obligaron a pasar nuevamente por Comodoro Py. Ellas fueron la conocida como “Los Sauces”, similar a la de Hotesur y donde se investigó el alquiler de propiedades de los Kirchner a empresarios beneficiados con concesiones del Estado Nacional como López y el también detenido Lázaro Báez, y el presunto encubrimiento del atentado de 1994 contra la AMIA a través del Memorándum de Entendimiento firmado con Irán. Aquí el juez fue un paso más allá y pidió el desafuero y la detención de la ex presidente, un trámite que quedó congelado en el Senado.

La Cámara alta también es protagonista con los cuadernos de las coimas. Bonadio pidió permiso allí para allanar a Cristina y nuevamente solicitó su desafuero. Hasta ahora no lo logró.



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