[ad_1]

Miles de seguidores de Luiz Inácio Lula da Silva salieron este miércoles a las calles de Brasilia para respaldar la inscripción de la candidatura presidencial del ex jefe de Estado brasileño, pese a que éste está preso por una condena por corrupción.

Unas 10.000 personas marcharon hasta la sede del Tribunal Superior Electoral (TSE) en la capital brasileña, según fuentes de la Policía citadas por el canal de televisión Globo News.

Desfile. Una gran bandera del PT es mostrada en la marcha a favor de Lula en Brasilia (Reuters).

Desfile. Una gran bandera del PT es mostrada en la marcha a favor de Lula en Brasilia (Reuters).

Entre ellos estaban algunos líderes del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT), que nominó recientemente candidato a Lula para los comicios del 7 de octubre.

Lula, que purga desde abril una pena de más de 12 años de cárcel por una condena en el marco de la megacausa sobre corrupción política “Lava Jato” (“Lavado de autos”), es favorito en todos los sondeos con hasta el 30 por ciento de los apoyos.

Apoyo. Integrantes del Movimiento Sin Tierras caminan hacia Tribunal Superior Electoral para registrar la candidatura del expresidente Lula da Silva (EFE).

Apoyo. Integrantes del Movimiento Sin Tierras caminan hacia Tribunal Superior Electoral para registrar la candidatura del expresidente Lula da Silva (EFE).

Se espera, sin embargo, que el TSE excluya en los próximos días o semanas la postulación de Lula debido a su condena de prisión en segunda instancia.

El PT tenía previsto inscribir la candidatura en las próximas horas de este miércoles, en el último día del plazo previsto por ley, y hacer en los próximos días campaña con la figura del ex presidente. La campaña electoral empieza este jueves.

En caso de que Lula sea excluido de la carrera presidencial, el partido debe designar después al ex alcalde de Sao Paulo Fernando Haddad para que asuma la candidatura presidencial.

Las elecciones para elegir al sucesor del conservador Michel Temer se celebran en medio de una grave crisis institucional en Brasil debido a los escándalos de corrupción de “Lava Jato”.

[ad_2]

Fuente