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Por María Laura Avignolo. Corresponsal en Gran Bretaña.

Esta es la historia de una familia británica, normal y trabajadora, que vio su vida destruida por el tráfico de drogas. Su hija Laura Michelle (25) murió en Buenos Aires en el 2007, bajo sospechosas circunstancias, cuando era parte de una banda narco que traficaba cocaína a Gran Bretaña y Holanda. Alison y Kevin Hill, junto a sus hijos Kerry y Ryan, quieren que el caso se reabra en Argentina porque consideran que la joven fue asesinada en ese departamento de la calle Chacabuco, en San Telmo, el 1° de octubre.

Ni la Policía argentina ni la británica han investigado a fondo su muerte ni las razones. Sus padres aceptan que ella pudo haber sido una “mula”, pero que en ese caso debería estar en la cárcel. Y reclaman justicia por las circunstancias de su muerte. No tienen los medios para contratar a abogados querellantes argentinos y piden ayuda.

“Porque no importa que lo que estaba haciendo Laura estuviera mal. Laura no merecía morir. No aceptamos, no estamos de acuerdo con lo que ella estaba haciendo. Por supuesto que se había involucrado en algo muy, muy malo. Algo que era muy grande para ella. Y todo lo que puedo decir es que si merecía ser castigada, merecía ir a la cárcel, nosotros habríamos lidiado con eso, como familia. Pero no merecía morir y creo que fue golpeada, atacada”, afirmó Alison, su mamá.

La mujer se convirtió en detective amateur. A lo largo de estos años y, con amor de madre, reconstruyó la vida de Laura en Argentina. Se entrevistó en la cárcel británica con los miembros de la banda que la coptaron, recuperó las terribles fotos de la autopsia que muestran sus heridas. Insomne, escribió mails día y noche. Está convencida que su hija no murió de sobredosis de cocaína ni que tampoco se cayó por la escalera de un departamento de San Telmo, sino que la mataron. Probablemente porque sabía demasiado y era la razón del fracaso de la operación de drogas planeada, al haber sido detenida en un allanamiento policial en Buenos Aires.

Alison y Kevin Hill, los padres de Laura Hill, la turista inglesa muerta en confusas circunstancias en San Telmo, en 2007. Foto Noel Smart

¿Cómo eran ustedes como familia? ¿Cuántos eran, dónde crecieron?

Alison: Tenía cuatro hijos, dos nenas y dos varones. Laura era nuestra segunda hija, y estábamos encantados con tener cuatro hijos.

¿Cómo era Laura cuando era chica, dónde estudiaba?

Alison: Laura era una nena muy vital. Muy amigable. Nunca nos dio problemas de ningún tipo. Vivíamos en Croydon, Surrey.

¿Y cómo era la relación con el padre?

Alison: Era su princesa. Adoraba a su padre. Teníamos una vida familiar normal. Éramos una familia muy unida.

¿Por qué estaba usted preocupado por Laura, cuando descubrió que estaba en Argentina?

Kevin: Porque sé que Argentina es un lugar peligroso. Uno no va a la Argentina a ver conciertos.

Laura Hill, enfermera dental. Tenía 25 años cuando la mataron en San Telmo. Foto Noel Smart

¿Qué es lo que usted pensó?

Kevin: Drogas.

¿Laura era alguien que tomaba éxtasis, cocaína, marihuana?

Kevin: Nunca enfrente mío. Pero obviamente no creo que fuera un ángel.

¿Laura tenía una doble vida, separaba su vida de la familia?

Kevin: Eso es lo que yo creo.

¿Durante cuántos meses usted no vio a Laura?

Kevin: Ella tenía la costumbre de desaparecer. Pero, por lo general, mantenía el contacto.

¿Usted alguna vez tuvo sospechas de Laura?

Kevin: Sí, sabía que veía a gente mala.

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Tu padre tenía sus sospechas. ¿Y vos, Ryan?

Ryan: Yo crecí en Croydon. Entonces sabía que, entre mis amigos, algunos no eran buenos. Por eso me mudé. Para progresar en la posición en que estoy ahora, tuve que mudarme.

Ustedes son los hermanos de Laura. ¿Laura tomaba drogas? ¿Tomaba cocaína, éxtasis?

Kerry: No, pero yo sabía que a veces, cuando salíamos, ella tomaba un poco. Pero no era muy seguido.

Ryan: Tenía un buen trabajo. Le gustaba divertirse. Era hermosa. Pero creo que se mezcló con gente equivocada, se relacionó con criminales. Obviamente pagó con su vida.

Laura estaba viviendo en Croydon cuando viajó a Buenos Aires. ¿Qué cambió?

Alison: Sí, obviamente se vinculó a personas que nosotros no conocíamos. Y se vinculó con una banda o una red de personas que estaba transportando drogas. Ahora es claro para nosotros. No se puede negar. No podemos cambiarlo.

¿Cómo cree que ella se contacta con la droga?

Alison: Creo que es sencillamente saliendo con amigos, conociendo otra gente. Y porque era una persona muy amistosa. Tomó el camino equivocado de la vida.

¿Y cómo era la vida amorosa de Laura?

Alison: Laura tenía muchos amigos. Pero nunca tuvo un novio en serio que haya traído a casa.

¿Ella trabajaba?

Alison: Sí, trabajaba en cirugía dental. También como cuidadora cama adentro, en la casa de una señora con demencia senil.

¿Y ustedes sienten que sabían todo de la vida de Laura, o no?

Alison: Es posible que no. Porque sin duda lo que Laura estaba haciendo en Argentina era malo. Y no nos lo había dicho. Entonces, obviamente Laura tenía amigos que nosotros no aprobaríamos y ella lo sabía. Cuando fue a Argentina, ella pensó que iba allí pero después iba a regresar. No quería involucrarnos seguramente. Porque nosotros nunca pudimos entender por qué Laura no nos pidió que la trajéramos de vuelva a casa. Nunca lo entendimos, porque ella sabía que nosotros lo habríamos hecho.

Un viaje secreto

¿Cuándo ustedes se enteran que Laura estaba en Argentina?

Alison: Me enteré de que Laura estaba en Argentina a fines de agosto porque iba a Portugal a principios de septiembre. Entonces ella me llamó para decirme que pensaba que no iba poder ir, y que estaba en Argentina. Y dijo que había perdido su vuelo. Esas fueron sus palabras. Yo le dije: “¿Qué estás haciendo ahí?”. Y me dijo que estaba “con un grupo de amigos “y que habían ido “a escuchar conciertos”. Ese fue el momento en que empezaron a sonar las alarmas. Estábamos muy preocupados por las personas con las que estaba y por qué estaba ahí. Y ella era bastante ambigua por teléfono.

Kerry: Laura me llamó. Le dije: “Estamos preocupados por vos. ¿Qué estás haciendo, cuándo volvés a casa?” Y ella dijo: “Pronto”. Entonces le dije: “¿Vas a volver por tu cuenta?”. “¿A qué te referís?”, me preguntó. Colgó el teléfono. Entonces todavía fue más sospechoso. Me sentí pésimo, porque esa fue la última vez que hablé con ella.

Pero antes se había ido a Ámsterdam y a Escocia. ¿Nunca les llamó la atención?

Alison: No, porque si había dicho que se iba a Ámsterdam con amigos. Tenía 25 años.

¿Y cómo era la relación con los hermanos?

Alison: Eran muy cercanos. Creo que ella siempre se sentía guardiana de mi hijo menor. Por lo que le pasó a Laura podría parecer que no éramos una familia normal, pero lo éramos. Se crió de una manera muy sana, con dos padres que la querían y cuidaban.

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Laura era un poco ingenua.

Alison: Sí. Muy confiada.

¿Cómo supo usted que ella fue a Ámsterdam y cómo fue el viaje a Ámsterdam?

Alison: No supimos de su viaje a Ámsterdam hasta que murió. Pero resulta que cuando fue a Ámsterdam la habían arrestado, y no lo sabíamos. Porque ella estaba con algunas de las personas con las que después estuvo en Argentina.

La misma gente que fue a Ámsterdam con ella es la gente con la que fue a Argentina.

Alison: Sí, no todos. Pero parte del mismo grupo, sí.

¿Recuerda los nombres?

Alison: Sí, uno de los nombres de los tipos es al que fui a ver a la cárcel, su nombre era Michael Hailwood. Todavía está en la cárcel por sus vínculos con la red de narcotráfico.

Laura tenía una contacto cercano con esas personas.

Alison: Sí. Yo no sabía de estas personas hasta que Laura murió. Pero ella obviamente los conocía desde antes.

La banda

¿Qué sabe de Ámsterdam y de las actividades de la banda?

Alison: Lo que sé es que llevaban droga a Inglaterra. Era una red grande. Mucha gente fue a la cárcel que yo no conocía, y que nunca conocí personalmente. No sé si todos tenían un vínculo con Laura. Porque no todos fueron a Argentina, y ellos fueron detenidos antes por la Policía de Lancashire. Fue una operación grande, que duró unos cuantos años. Ahí es donde relacionan a Laura. La Policía de Ámsterdam preguntó a la operación Greengage porque estaban escuchando grabaciones. Había alguien que se llamaba “Blondie”, que había muerto en Argentina. Esa fue la primera vez que escucharon el nombre de Laura Hill.

¿Puede explicar esta operación de la banda, la operación Greengage, y la operación que la Policía de Lancashire estaba haciendo?

Alison: La Policía de Lancashire tenía su propia investigación de una gran red de narcotráfico. Cuando Laura se murió, la Policía de Sussex se dio cuenta de que ella estaba conectada con alguien que era parte de la operación en Lancashire. Eso fue porque la Policía argentina nos dijo que Laura estaba con alguien llamado Rooney. Ese era su apodo. Pero su nombre era Leslie Philip Graham. La Policía de Sussex logró encontrar información de que algunas personas hispano-inglesas habían sido detenidas en Argentina. Laura y Leslie Philip Graham fueron nombrados entre los detenidos. La Policía de Sussex sólo tenía el otro nombre: era Leslie Philip Graham. Y ellos lo encontraron en Escocia. La Policía de Lancashire estaba preocupada de que la Policía de Sussex estuviera entrevistando a alguien que estuviera en su radar. Entonces así se juntó todo. Iba a haber un juicio y nos pidieron silencio ante la prensa.

Laura Hill, la turista inglesa que murió misteriosamente en Buenos Aires en 2007. Foto Noel Smart.

¿Y después lo hicieron, los ayudaron?

Alison: Sólo hasta cierto punto. Me dieron los nombres de las personas con las que Laura estaba en Argentina, dijeron que habían hablado con ellos. Que decían que no sabían qué le había pasado a Laura, que dejaron Argentina el mismo día. Que Laura se drogaba mucho, que tomaba vodka. Se dijeron muchas mentiras porque Laura no tenía alcohol en sangre cuando murió, según el análisis toxicológico. Ahí fue cuando yo decidí que quería ir a ver a estas personas personalmente. Le escribí al capellán de la cárcel. Y conseguí que ellos fueran a hablar con estas personas.

¿Y qué le dijeron?

Alison: Sí, fui a ver a Jason Bowley. Lo vi tres veces. El me dijo que, cuando llegó al departamento en Chacabuco, estaba la Policía y Laura estaba muerta. Y él es el que me dijo que el colombiano en el departamento le pagó a la Policía para que no investigue. Y pagó mucha plata.

¿Era colombiano o venezolano?

Alison: Pensamos que era colombiano, pero era venezolano. Era Brian Alexander Córdoba, venezolano en su pasaporte.

¿Y después tiene una segunda reunión con otra persona?

Alison: Sí, después fui a ver a Michael Hailwood. Era muy difícil verlo,tenía mucho más poder. Jason Bowley estaba mucho más abajo en la escalera. Michael Hailwood era uno de los líderes de la banda.

¿Qué dijo?

Alison: Me preguntó qué había dicho la otra persona al principio. Yo le dije: “Vengo a hablar con usted”. Él respondió: “Es terrible lo que le pasó a Laura. Voy a averiguar quién lo hizo”. Nadie decía que Laura había muerto por causas naturales. Sólo uno y ese fue Leslie Graham. El estaba con ella la noche anterior, que ella estaba tomando alcohol, drogándose. Pero Leslie Graham y Michael Hailwood dejaron el país el 1° de octubre, el día que Laura murió. Y aparentemente recibieron una llamada en el aeropuerto y el venezolano dijo que no podía ir, que Laura había muerto. La noche anterior había habido una fiesta en ese departamento. Leslie decía que Laura se estaba drogando y tomando.

Usted me habló de las entrevistas en la cárcel con Leslie y Michael Paul Hailwood, pero no mencionó las otras dos entrevistas.

Alison: Hay una conversación grabada entre un hombre que se llama Michael Williams y Edward McIntosh, que estaba en Escocia. Él conocía a Laura, pero no estaba en Argentina con ella. Y en la conversación, uno puede deducir de ella, que él cree que Laura fue asesinada. Y se queja de cómo pudieron ser “tan fríos”.Y McIntosh estaba molesto porque no lo dijeron de inmediato. Tuvo una gran pelea con Hailwood.

¿Todos están todavía en la cárcel?

Alison: No, fueron liberados en mayo del año pasado. Michael Hailwood tiene 24 años de condena. Él sí está en la cárcel. El juez llamó a dos a indagatoria.

¿Y qué dijeron en la indagatoria?

Alison: Jason Bowley fue llevado ahí desde la prisión. Estaba muy perturbado, creía que Laura había sido asesinada. Laura creía que no iba a salir del país, que iba a morir en Argentina, dijo él. Y él la escondió en su hotel porque ella no estaba a salvo. Y Michael Hailwood le dijo que dejara de esconderla.

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¿Y por qué él la escondía?

Alison: Porque obviamente había un problema. No sabemos cuál, pero él la escondía.

¿Y Michael Hailwood qué dijo?

Alison: Michael Hailwood no me lo dijo a mí, pero se lo dijo a Jason Bowley, tuvo una gran discusión con Laura. Él le exigió a Jason dejar de esconderla.

Michael Hailwood era el jefe de la banda.

Alison: Uno de los jefes. Había otro que se llamaba Michael Williams, que estaba arriba y todavía está en la cárcel. Fui a verlo, pero no era muy comunicativo.

¿En la conversación grabada por la Policía en Escocia, qué dicen?

Alison: McIntosh no podía creer lo que había pasado y por qué no la habían cuidado. Se suponía que estaba en una zona cerrada, por qué no la protegieron, cómo pudieron hacerle esto. Ellos creen que Laura fue asesinada, se puede deducir de la conversación.

¿Y qué pasa con la gente que está en la cárcel. ¿Trataron de contarles cosas que pudieran consolarla?

Alison: Jason Bowley lloró cuando estaba hablando conmigo. Y simplemente dijo: “Si pudiera haberla ayudado antes”. Y decía que era divertida, que hablaba de sus hermanos, su sobrina.

Alison: Yo estaba impresionada, porque yo le dije: “¿Cuándo volviste al departamento, qué encontraste?”. Y le remarcó al capellán: “No lo quiero decir”. Entonces el capellán lo exhortó: “Decile la verdad. Es la mamá”. Y él admitió: “Es horrible”. Y nos contó que la había encontrado boca abajo, con los pantalones bajos.

¿Por qué usted cree que la mataron? ¿Porque se negó a tomar las drogas el día que cancelaron el viaje a Europa?

Alison: Yo creo que cuando a Laura la detuvieron en Buenos Aires,ahí empezó a andar todo mal. Creo que culparon a Laura en parte por lo que pasó. Y también, claramente empezó a andar mal porque a los de la red los detuvieron, hubo allanamientos. Creo que Laura sabía tanto que no se iba a poder abrir, conocía a demasiadas personas, sabía demasiado. Creo que la culparon por algunas de las cosas que habían salido mal.

“Tabla” o “El Mago” fue extraditado desde Colombia y luego liberado en Argentina.

Alison: El era llamado también Andrew Mirrow. Es Angelmiro Cáceres García. Es una parte importante del caso. Está documentado en las traducciones de las conversaciones y estaba muy involucrado. El día que Laura murió, desapareció y fue arrestado en la frontera de Venezuela el 8 de octubre, cerca de esa época. Y fue extraditado a Argentina, y después fue liberado y dice ser una víctima, que lo acusaron de algo que él dice que no hizo.

Laura en Argentina

En Argentina es que ustedes saben cuándo llegó y qué pasó exactamente. Aparentemente Laura fue detenida también.

Alison: Entonces, desde el momento en que Laura entra a Argentina, la Policía ya sabía de ella. Ella misma no estaba llevando drogas. Esto es lo que algunos de los detenidos me dijeron. Pero creo que entonces le pidieron que hiciera algo ella misma. Ahí es donde las cosas resultaron mal, porque dicen que ella se negó.

¿Cuándo comienzan las primeras sospechas para ustedes de su muerte no natural?

Kevin: Cuando recibimos el informe de la autopsia. Decía que tenía heridas. Se lo llevamos a un médico y dijo que eran heridas serias. No que podrían matarla. Dijo que podía haber sido asfixiada por el informe que leyó. Fue nuestro médico clínico y el de Laura.

Llega el cuerpo de Laura a Gran Bretaña, pero sin sus órganos . La autopsia dice que Laura muere de una sobredosis de cocaína y con un edema pulmonar. ¿Y después?

Kevin: Fue un golpe que sus órganos no vinieran con el cuerpo. Nosotros decíamos: “No la traemos, a menos que los órganos vengan con ella”. Porque realmente sospechábamos.

¿Cómo obtienen las pruebas de las sospechas, de las acusaciones de que Laura fue asesinada?

Alison: Cuando se nos informó que Laura había muerto, y que había muerto por causas naturales. De inmediato pensamos: “¿Cómo puede haber muerto por causas naturales?”. Nos dijeron que podía haber sido un problema cardíaco. Tenía un edema pulmonar. En verano Laura hacía esquí, nadaba. Decíamos: “¿Desde cuándo tiene Laura un problema cardíaco?”. Por supuesto, como estaba en Argentina, no había forma de que yo creyera que Laura había muerto por causas naturales. Pero la Cancillería británica nos informó que había muerto por causas naturales y que no había circunstancias sospechosas, que teníamos que traerla. Y yo dije: “Siento que tengo que ir, tenemos que ir”. “No tiene que ir, traigámosla lo más rápido posible”, indicó el Foreign Office. Ellos insistían: “No tiene ninguna herida, no hay necesidad de ir. El idioma va a ser una barrera. La traemos para acá” .

¿Y cuándo llegó el cuerpo de Laura?

Alison: Más o menos cuatro semanas después, Laura todavía estaba en Argentina, y recibimos el informe de la autopsia por e-mail desde Buenos Aires. Ahí es que vimos que decía que tenía heridas. Entonces yo decía: “Yo no creo que Laura haya muerto por causas naturales”. Fue cuando vino la Policía y lo discutimos con ellos. Uno de los oficiales buscó en Google esa información en la que muchas personas fueron arrestadas y el nombre de Laura estaba ahí. Entonces dijimos que necesitábamos que Laura viniera entera, que todos sus órganos estuvieran en su lugar. Porque creíamos que si sus órganos no estaban ahí, cómo íbamos a saber de qué había muerto. La Policía consiguió la aprobación del Ministerio de Interior británico para que se hiciera una autopsia forense a Laura, cuando volviera a Inglaterra. Entonces la Cancillería británica estaba frustrada con nosotros porque nosotros exigíamos una seguridad de que Laura tuviera sus órganos. Una vez de confirmar que Laura venía entera, llegó a Inglaterra el 23 de diciembre. Y llegó al país envuelta en algodón, sin ropa, y con su una cartera. No estaba el teléfono celular. Sólo su pasaporte y algo de maquillaje. Sus órganos recién llegaron en el 2010.

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¿Por qué no fueron a Buenos Aires?

Alison: Tendría que haber ido. Pero como estábamos en tal estado de shock, creí que en la Cancillería británica estaban haciendo lo que había que hacer. Fue el error más grave que cometí.

¿Cómo era el vínculo con la Cancillería británica, pero también con la embajada británica en Argentina?

Alison: La persona que estaba tratando el caso de la muerte de Laura era un hombre llamado Jim Edwards. Cuando alguien muere en otro país, creo que el cónsul en Argentina tendría que haber ido a hablar con la gente, mirar a Laura, confirmar que fuera ella. Por supuesto no fue eso lo que pasó. No fue a identificarla. La identificaron “por un amigo y su pasaporte”. Si había tenido una sobredosis masiva o si había tenido un infarto, todo iba a aparecer en el músculo del corazón. No fue hasta el 2010 que sus órganos volvieron. Para ese momento, el patólogo forense no podía confirmar si eran de Laura o no.

¿Ahora hay un interés británico en el caso o están presionando para que haya otra investigación?

Alison: Ellos sienten que no cumplieron con sus deberes apropiadamente. Pero al mismo tiempo, son más poderosos que yo. Yo diría que ellos deberían estar muy preocupados por que este caso se reabriera. ¿La investigación fue cajoneada en Argentina?

Es muy difícil obtener información.

Alison: Fui a ver a Stuart Cundy, que es el jefe de la Policía, y cubre muchas áreas. Me dijo que iba a contactar a la Policía en Cancillería británica. Porque hay un oficial de policía para asesorar dentro de Cancillería. Lo iba a contactar y pedirle que entren en contacto con la embajada argentina en Londres, para ver si podían discutir todo el asunto. Por lo que entiendo, no pasó demasiado. Creo que la embajada tiene problemas para comunicarse con ellos. Los británicos no quieren ayudar.

¿Pero cuáles son las pruebas para suponer que Laura fue asesinada en Argentina?

Alison: La única manera ahora que yo siento que puede confirmar es que si se le hace preguntas a la gente involucrada y la gente está asustada. Si se dan cuenta que Argentina ha reabierto el caso y va a haber preguntas y los ponen bajo presión, creo que alguien va a hablar.

Mamá detective

Como madre usted decide convertirse en una súper detective. ¿Cómo lo hizo?

Alison: Mi mundo se había desmoronado. No va a ser nunca el mismo. Creo que mi trabajo era tratar de alcanzar la verdad y la justicia para Laura. Porque no importa que lo que estaba haciendo ella estuviera mal. Laura no merecía morir. No aceptamos, no estamos de acuerdo con lo que Laura estaba haciendo. Por supuesto que se había involucrado en algo muy, muy malo. Algo que era muy grande para ella. Y todo lo que puedo decir es que si merecía ser castigada, merecía ir a la cárcel, nosotros habríamos lidiado con eso, como familia. Pero no merecía morir y creo que fue golpeada, atacada. Si Laura hubiera muerto por una enfermedad, o hubiera sido atropellada por un auto, lo podría aceptar. Pero no puedo aceptar las circunstancias en las que murió Laura. Creo que las circunstancias en las que se encontraba causaron su muerte.

Usted está trabajando duramente para reabrir el caso en Argentina. ¿Qué pruebas tiene para presentar que reabran el caso?

Alison: Creo que toda la información que mandé es suficiente para que todo el mundo crea que la muerte de Laura es sospechosa. Las fotos de la autopsia que fueron obtenidas por el periódico Daily Mail. No conseguí las fotos por ningún Departamento de Policía. Fue cuando vimos las fotos que era evidente que no murió por causas naturales. No se cayó simplemente. Tenía demasiadas heridas para eso. Creo que fue asaltada, atacada, golpeada. Creo que cualquier persona con una mente detectivesca vería que esto no es una muerte por causas naturales y que debe ser investigada. Y ruego que alguien mire y crea que su muerte es digna de una investigación.

Y usted quiere que se vincule este caso al de la banda de Greengage.

Alison: A la banda de Greengage y a la gente que estaba en Argentina. Creo que la banda de Greengage estaba muy involucrada con la gente de Argentina. Había otra gente ahí, en el departamento. Y no creo que haya sido investigado de manera apropiada por la Policía argentina.

La carta al presidente Macri

Usted escribió una carta al presidente Macri. ¿Le contestó?

Alison: No.

¿Qué le quiere decir a él?

Alison: Estoy decepcionada por el hecho de que no haya reconocido que yo le haya escrito. Estoy sorprendida, porque creo que él tiene un interés en reducir el crimen relacionado con drogas en Argentina. Dijo que iba a ir muy fuerte en contra de las bandas de narcotraficantes. Al principio estaba bastante optimista, creía que iba a obtener una respuesta. Pero no. Me decepcionó.

Para muchos, su hija sería una “mula”. Van a decir que la familia no le prestaba atención, que la había abandonado. ¿Cómo se siente usted?

Alison: No importa lo que digan. La gente siempre va a juzgar y va a tener esa actitud. Pero todas las personas que nos conocen como familia, y que conocían a Laura, saben que ella tuvo la más estable infancia que cualquier niño puede tener. La gente siempre va a juzgar y decir cosas desagradables. Van a decir que era una mula. Pero eso no impide que yo trate de buscar justicia para ella. Ella era mi hija y era muy querida.

Su familia pagó un gran precio por su tragedia. Su hijo menor se suicidó después de la muerte de Laura.

Alison: Sí, Kevin nunca superó la muerte de Laura. Lo afectó absolutamente. Quedó totalmente devastado por la muerte de Laura y la extrañaba terriblemente. Pero yo no sé si debería decir que Kevin se suicidó por ella. Creo que fue el efecto de cómo afectó todas nuestras vidas. Si Laura hubiera sabido por un segundo que iba a pasar esto, estaría tan enojada con ella misma! Yo ya no puedo estar enojada con ella, porque la extraño demasiado.

¿Si se reabre el caso en Argentina, usted tiene esperanza de que realmente haya justicia?

Alison: Espero y ruego por que el caso se reabra. Y las autoridades deben aceptar que la muerte de Laura fue extremadamente sospechosa. Y que Laura fue herida , lastimada y golpeada..Espero que las autoridades crean que la muerte de Laura es digna de una investigación. Y tratar de conseguir justicia para Laura.

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