Especialistas nacionales e internacionales en epidemiología, entomología y epizootias se reunieron en Posadas con el objetivo de desarrollar un protocolo de control y prevención de la fiebre amarilla en la región.
Esta enfermedad provocó tres muertes el verano pasado en el país, los casos provenían del Brasil. Asimismo, el Ministerio de Salud de la Nación descartó casos estudiados de epizootias y también en humanos en Misiones.
El Ministerio de Salud de la Nación y la Organización Panamericana de la Salud organizaron la capacitación de tres días y que finalizó el viernes, para intercambiar experiencias y actualizar conocimientos con países limítrofes. “Hace años que no tenemos casos de fiebre amarilla autóctonos en Argentina, pero es bueno tener un protocolo de acción y prevención”, dijo la subsecretaria de Prevención y Control de Enfermedades Inmunoprevenibles, Miriam Burgos.
Sostuvo que “los siete argentinos que contrajeron fiebre amarilla, tres de los cuales murieron, la trajeron de Isla Grande, en el estado de Río de Janeiro, y ninguno estaba vacunado”.
Los expertos buscan armar “un protocolo a nivel nacional, no sólo para saber si aparece un mono con fiebre amarilla, sino también reforzar los protocolos de prevención y control para evitarla”, afirmó la médica infectóloga. Médicos e investigadores misioneros resaltaron el importante marcador que proporciona la vigilancia de monos en la selva, para detectar muertes por fiebre amarilla, y anticipar casos humanos.   Además, profundizar la vacunación.
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