Un joven de 20 años falleció en la madrugada de ayer, luego de que su pequeña vivienda se consumiera con él adentro, según confiaron fuentes policiales y familiares suyos. Si bien la investigación está en pleno proceso, los cercanos expresaron que descreen que haya sido un accidente.
 Según indicaron los voceros policiales, la víctima fue identificada como José Gilberto Maciel. En este sentido, fue su familia la que informó a los efectivos de quién se trataba, puesto que al igual que todas sus pertenencias, quedó reducido a cenizas y huesos.
Según detallaron voceros oficiales de la Policía de Misiones, el siniestro ocurrió cerca de las 5 de la madrugada en la manzana 4 del barrio El Solar. Las llamas actuaron con voracidad y rapidez, ya que nada pudo ser salvado.
El joven habitaba en una precaria vivienda de 2 por 2 metros, con paredes de madera, una chapa de zinc, además de otras de cartón y fibrocemento en el techo. Su condición de vulnerabilidad era tal que no tenía conexión eléctrica y tenía que hacer una fogata en el  exterior para cocinar.
 Estuvo en el lugar y presenció la triste escena de la recolección de sus restos por parte de familiares, luego de que el personal policial y de Bomberos Voluntarios, así como también profesionales de la División Científica de la Unidad Regional X, trabajaran en el lugar.
Las pequeñas dimensiones de la casa, la hora y algunos diferencias con personas del barrio son los elementos valorados por los familiares de la víctima para poner en duda de que haya sido un accidente, aunque son muy respetuosos de la instrucción llevada adelante por las autoridades del Juzgado de Instrucción Siete de Posadas, presidido por Carlos Giménez.
“No creo que haya muerto de manera accidental, aunque por respeto a la investigación debemos esperar que salgan los resultados de la autopsia. Aún hay restos de él aquí, eso duele, yo no puedo creer que haya pasado esto, que él ya no está”, manifestó Samuel Maciel (26), hermano de José.
Según contó Maciel, el infortunado joven tenía dentro de la construcción dos colchones, una cocina a gas -sin garrafa – y muy pocos otros elementos personales, ya que hace poco se fue a vivir solo y “estaba comprando de a poco sus cosas”.
 “Era un buen hermano, no molestaba a nadie. Lo voy a extrañar mucho, él venía a casa y tomábamos mates y me hablaba de sus ganas de vivir, de sus proyectos de vida; uno de sus objetivos conseguir un trabajo tener una familia, él quería tener las cosas, iba a la Iglesia y quería avanzar en la vida”, agregó el hermano.

Sobre el ígneo, detalló que “anoche -por el sábado- volvió cerca de las 11 y supongo que se acostó a dormir. Él no prendía fuego dentro de la casilla, porque cocinaba al lado, pero a esa hora nunca. Dentro de su casita se manejaba con una linterna porque luz no hay aquí, quienes la tienen están enganchados”

Agregó que “eran como las cuatro de la mañana cuando escucho gritos, salgo afuera y veo el fuego. Traté de tirar agua con un balde pero fue imposible. Como no tengo celular para llamar a los Bomberos salí corriendo al cuartel, que está a varias cuadras”.

El joven expresó que los voluntarios no tienen camión, por lo que “no pudieron hacer mucho” y cuando llegaron ya estaba todo quemado.

Los vecinos
Este matutino también habló con uno de los vecinos de José, quien dejó claro que no cree en un accidente en razón de disputas y amenazas que habría en el barrio.

El joven, también de 20 años y padre de familia, aseguró que “estoy en el barrio hace un año, hemos sido muy unidos siempre la mayoría. Estamos pidiendo a Emsa que traiga la luz al lugar, pero después de esto me quiero ir con mi familia, porque José era un amigo, un buen vecino, yo no creo que el incendio de la casita le haya quemado tanto, ahí hubo algo más y ojalá la Justicia investigue y salga a la luz todo”.

“No porque seamos pobres tiene que quedar todo en la nada. Él estaba amenazado por alguien de acá, me ha dicho muchas veces y eso es preocupante; tengo familia y así como le pasó a él le puede pasar a cualquiera, de noche esto es apto para cualquier cosa, ya que no hay siquiera una luz”, aseguró.

“Después de esto que pasó me quiero ir, tengo miedo”, sentenció. Por otra parte, una mujer que ayudaba a la familia en la búsqueda de objetos que digan algo,  expresó muy tajante que “esto es serio, aquí algo más pasó”.

Respecto a las dudas,  consultó a personas de Bomberos, quienes indicaron que en estos casos hay que ser prudentes y esperar resultados de las pericias, aunque señalaron que puede pasar que un cuerpo termine totalmente destruido por las llamas cuando hay elementos como ropas o colchones que hacen que el fuego perdure y contribuya a la calcinación.

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