[ad_1]

A Claudio Bonadio habitualmente le gusta hablar con bromas e ironías a sus subordinados en su juzgado de Comodoro Py, pero desde hace 22 días da órdenes breves y cortantes. Está convencido que la causa de los cuadernos de las coimas es como “la lava de un volcán que no se puede parar, solo encauzar”.

Entusiasmado con el descubrimiento de “cinco cajas” de “recaudaciones” del ex ministro de Planificación, Julio De Vido, va a avanzar una por una: obras de vialidad, obras energéticas, obras públicas en general, los negociados con Venezuela, transporte público y concesionarias de peajes. Según fuentes judiciales que lo conocen, duda si corresponde que su fuero o el electoral investigue los pagos que el secretario privado de Juan Manuel Abal Medina, Martín Larraburu, distribuyó a los líderes de La Cámpora para financiar ilegalmente la campaña del 2013.

Por lo pronto, sus colegas federales ya le están pidiendo copias de las confesiones de ex funcionarios K y empresarios para otras causas de corrupción y él las envía, pero mientras tanto quiere terminar de armar con la mayor cantidad de detalles posibles los “circuitos” de esas cajas.

Como no colaboró, mandó al concesionario de la terminal de ómnibus de Retiro y otras ciudades del país, Néstor Otero, a la prisión de Ezeiza, con el agravante de que tiene una probation (la suspensión del juicio a prueba ) por haber sido procesado en el juicio por dádivas (regalos a cambios de medidas) al ex secretario de Transporte Ricardo Jaime. Como Otero tiene más de 70 años y se le puede caer la probation, vendrá una polémica por esta decisión que confirma la dureza del juez. Otra prueba de su dureza frente a los que niegan todo y dicen no recordar nada.

El juez se demora en homologar los acuerdos de José López y Clarens a la espera de que aporten más datos del pago de coimas, incluso proyecta carear al ex secretario de Obras Públicas con el ex presidente de la Cámara Argentina de la Construcción, Carlos Wagner, entre otras medidas por las contradicciones u omisiones manifestadas por ambos sobre el rol del otro.

En el marco de esta estrategia, Bonadio espera definir si procesa a Cristina Kirchner, a De Vido y a los otros ex funcionarios y empresarios indagados la semana próxima. Por la cantidad de prueba acumulada, las fuentes dan por seguro que la procesará. En el caso de la ex presidenta incluirá un pedido de desafuero para su detención, lo que abrirá un nuevo debate en el Senado, más a fondo que la discusión por los allanamientos respaldados por una multitud en la noche del martes.

Basados en la llamada “doctrina Pichetto” según la cual un ex presidente no puede ir preso y que ya benefició al ex mandatario Carlos Menem, un sector de los senadores peronistas resistirá la aceptación de esta medida, la segunda de este tipo ya que Bonadio pidió lo mismo por la causa del encubrimiento de Irán en la causa AMIA. El juez prepara un dictamen “prolijo y lleno de pruebas” que demostrarían que Cristina era la jefa de la asociación ilícita que recibió, por lo menos, 200 millones de dólares.

Por otra parte, si no aparecen nuevas pruebas, el juez “no tiene previsto llamar” a indagatoria a Paolo Rocca porque nadie lo nombró en la causa y Luis Betnaza, el director corporativo institucional de Techint, asumió todas las culpas por el pago de sobornos a kirchneristas y chavistas -estimado en 1.800.000 dólares- por la indemnización pendiente por la expropiación de la siderúrgica SIDOR en Venezuela.

Betnaza, a su vez, también tomó la responsabilidad por los pagos que el ex director de finanzas, Héctor Zabaleta, le hizo a Roberto Baratta.

Por lo pronto, se cree en Comodoro Py que pedirá informes a su colega Julián Ercolini, quien tiene la causa por los negociados con Venezuela y duda en enviar un exhorto a la Justicia de ese país porque tiene la certeza de que no contestará, como siempre.

En los planes del juez, por ahora, “tampoco existen la idea de indagar al ex gerente del Banco Galicia y el Banco de la Nación, Luis Ribaya”. En los cuadernos de Centeno aparece una dirección del Galicia pero no se nombra a Ribaya y a menos que aparezcan otras pruebas este banquero “está fuera del radar de Bonadio”, agregaron las fuentes.

Mientras, el juez posterga la citación del ex presidente de la cámara argentina de concesionarios de rutas, Miguel Aznar, quien aparece mencionado por Centeno como pagando coimas y también, nombrado por Claudio Uberti y otros empresarios del sector. Se trata de la quinta caja con la que aún no se metió.

Todos los que no colaboran encuentran “muy duro” a Bonadio. El “Corcho” Rodríguez saludó el martes al juez en su despacho y lo encontró seco y muy cortante. Para colmo, como prueba de su inocencia le dejó en el juzgado una copia de dos discos de la banda de rock del hijo de De Vido, Facundo, que no le gustan.

[ad_2]

Fuente

COMPARTÍ ESTA INFO CON TUS AMIGOS