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“Se va a ver un Racing protagonista. Pero, ojo, no es que vamos a mover del medio y enseguida nos vamos a meter en el área contraria. Eso se trabaja”. La frase que dejó Eduardo Coudet en el comienzo de la pretemporada de verano reveló las intenciones del entrenador. Recién llegado a la Academia, el Chacho no ocultó que su búsqueda estaría orientada a lograr un gran poder ofensivo para su equipo. Algo del estilo que se había visto en Rosario Central, claro. Y a ocho meses de asumir el cargo, es posible decir que el plan tuvo éxito. Los números, a fin de cuentas, son indiscutibles.

Racing se corporizó como el equipo que más goles hizo en 2018. Sí, no hubo otro club de Primera División que haya mostrado tanta contundencia en estos ocho meses. Con 47 gritos, superó a los colosos nacionales, Boca (43) y River (41), y le sacó varios cuerpos de ventaja a Independiente (35) y San Lorenzo (20). Todo un testimonio de su voracidad en ataque.

La Academia pegó 35 goles en la Superliga y 12 en la Libertadores. Su cosecha goleadora se produjo en 15 encuentros, uno menos que Boca, dos menos que Independiente y River y tres menos que San Lorenzo. El promedio de eficacia es altísimo: 3,13 por partido.

Justo cuando tanto se habla de esos goles que necesita River y que se le niegan hace 301 minutos, Racing buscará uno en el Monumental para aprovechar su condición de visitante y comprometer a su rival de banda roja en la revancha del 29 de agosto. Ahora, ¿cuáles son las claves de semejante certeza para definir en el área de enfrente?

1) El poder de gol de sus hombres de ataque. 33 de los 47 tantos (70,21%) fueron convertidos por sus delanteros y/o volantes ofensivos. Lautaro Martínez (14), Ricardo Centurión (9), Lisandro López (6), Gustavo Bou (1), Maxi Cuadra (1), Braian Mansilla (1) y Pol Fernández (1) fueron sus autores. Ya no está la joya de Bahía Blanca, transferido al Inter de Milán. No obstante, volvió la Pantera, el artillero de la Copa Libertadores 2015. Y Bou ya dejó su huella en la red contra Atlético Tucumán.

Alejandro Donatti, un defensor "goleador". (Foto: EFE/Mario Ruiz).

Alejandro Donatti, un defensor “goleador”. (Foto: EFE/Mario Ruiz).

2) Defensores goleadores. Alejandro Donatti y Leonardo Sigali son dos zagueros centrales con recursos para el gol. El Flaco hizo 6 y el Oso, 3. El rafaelino mostró una gran virtud con la pelota parada. A Estudiantes en La Plata y a Universidad de Chile en Santiago le marcó de tiro libre. Ante Lanús y Patronato anotó de cabeza. Los otros dos, fueron de jugada (uno a los entrerrianos; otro a los trasandinos). El zaguero de Campana tuvo una gran efectividad en el juego aéreo. Sus tres gritos llegaron con sendos testazos (Unión, Olimpo y Belgrano).

3) El balón detenido, arma letal. “No hay secretos en este tema. Lo fundamental es tener buenos ejecutantes y buenos cabeceadores. Y como somos un equipo que le gusta jugar con las líneas adelantadas, eso va a generar tiros libres, foules cerca del área rival. No me gustan las pelotas paradas desde lejos, yo siempre creo que hay que intentar jugar. Tenemos que saber aprovechar ese recurso”, dice Coudet. Su trabajo en este ítem obtuvo grandes resultados: 18 goles llegaron por la vía de la pelota parada. Con Centurión (6 asistencias) y Neri Cardozo (4) como principales ejecutantes. Donatti, dicho está, se destacó como un especialista en los cobros directos.

4) El juego aéreo. El ítem forma parte de la pelota parada, pero hay que resaltarlo en un párrafo aparte. Racing es un peligro de gol en el área rival. Metió 11 goles de cabeza. Por esa vía convirtieron Sigali (3), Lautaro (2), Donatti (2), Pulpo González (1), Centurión (1), Lisandro (1) y Guillermo Ortiz en contra (cabezazo previo de Barbieri, que se desvió en el defensor de Colón).

Lisandro López festejó contra Vélez y mostró que está vigente. (Foto: Germán García Adrasti).

Lisandro López festejó contra Vélez y mostró que está vigente. (Foto: Germán García Adrasti).

5) La vigencia de Lisandro López. A los 35 años, el capitán celeste y blanco mostró un gran sacrificio, pero recuperó el gol. Había hecho dos de penal, uno de cabeza y otro de jugada en la primera parte del año. Ante Atlético Tucumán y Vélez anotó en dos acciones individuales. En el medio del vértigo y la intensidad que propone Racing, Licha es el jugador más cerebral.

Racing hizo más goles que ninguno en 2018, independientemente de que no haya conseguido la clasificación a la Copa Libertadores del año que viene por la vía del campeonato. Todavía está vivo en la edición actual. Y enfrentará a River, que hace 301 minutos no convierte. Antes está Patronato, claro. Pero la Academia se ilusiona con esos goles de visitante que le permitan soñar con la gloria continental.

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