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Hace 168 años, dos rompehielos de la armada británica desaparecieron en medio del Ártico mientras buscaban el “paso” hacia el Pacífico. La historia terminó de la peor manera, en un perturbador relato llevado a la pantalla chica bajo el título de “The Terror”, nombre de uno de los buques. Mucho después, con el planeta en franco “derretimiento” aparecen preciadas rutas entre el hielo, que ahora la mayor naviera de contenedores del mundo, Maersk, está dispuesta a explorar.

El deshielo –una tragedia planetaria– abre las puertas a una oportunidad de negocios de valor incalculable. Cuando Maersk envíe en los próximos días a su enorme buque mercante de 42 mil toneladas y 200 metros de eslora a navegar entre los hielos árticos no solo habrá hecho historia sino que además se habrá ahorrado miles de kilómetros.

Aguas heladas. Un iceberg en Disko Bay, Groenlandia./ AP ARCHIVO

Aguas heladas. Un iceberg en Disko Bay, Groenlandia./ AP ARCHIVO

En 1845 la flota británica se embarcó en lo que pronto se denominó la Expedición de Franklin y que tenía la misión clara de encontrar y mapear el paso noroeste del Ártico canadiense. En esencia, encontrar un pasillo entre el hielo que conectara el océano Atlántico con el Pacífico; algo que aún no ha sido posible. Unos 128 tripulantes murieron. Y los barcos fueron encontrados recién entre 2014 y 2016, en el Ártico canadiense.

El Venta Maersk

Volviendo al presente, en los próximas días partirá el “Venta Maersk”, con una carga de pescado congelado (entre otras cosas), buscará el mismo objetivo pero en la dirección opuesta, siguiendo la costa norte de Rusia para llegar a fines de septiembre a San Petersburgo.

Esta ruta es solo navegable en verano, algo que el calentamiento global se está encargando de facilitar. Si bien otros barcos de menor porte la han navegado, esta será la primera vez de un portacontenedores.

Según informa este miércoles el diario El País, será un “ensayo” para recoger datos de cara a evaluar la posibilidad de establecer una ruta comercial para mercancías que sea una alternativa al Canal de Suez.

Cada vez menos hielo

El hielo en el mar en la región del Ártico registró récords mínimos en enero, y “un evento extremo” fue declarado en marzo cuando en el mar de Bering el nivel de hielo alcanzó el nivel más bajo registrado en la historia, con temperaturas que treparon a más de 30 grados.

Según el Centro Nacional de Datos sobre Hielo y Nieve, en Colorado, EE.UU., la capa de hielo en este invierno fue menos de un tercio del de hace cinco años.

Una ruta costosa

El Soro Maesk, uno de los enormes barcos cargueros de la naviera holandesa./  Bloomberg

El Soro Maesk, uno de los enormes barcos cargueros de la naviera holandesa./ Bloomberg

De acuerdo al diario The Independent, la ruta del Norte que une Asia con Europa en dos semanas (según el puerto de destino), sigue siendo costosa porque requiere de rompehielos que acompañen a los barcos.

Según Maersk dijo a The Independent, la compañía remarcó que este viaje es un experimento diseñado para explorar una ruta desconocida para los buques con containers y para recoger datos científicos. 

Y aclaró que la ruta aún no es considerada una “alternativa a otras usuales”.

Pero si el hielo sigue desapareciendo, esto podría cambiar.

“Seguimos el desarrollo de los hechos en la ruta del Norte. Hoy el paso es solo posible tres meses al año, algo que puede cambiar con el tiempo”, dicen en Maersk.

Más daño ambiental

Oso polares, víctimas del calentamiento global y el derretimiento  de los hielos./ Archivo

Oso polares, víctimas del calentamiento global y el derretimiento de los hielos./ Archivo

Que las empresas mercantes empiecen a tener sus líneas árticas no es una buena noticia para el medio ambiente. Así lo advirtió Greenpeace Nordic. La ONG es consciente de este escenario, y si ocurre será “ecológicamente perjudicial en varias formas”.

“Si estos barcos tuvieran un accidente entonces el combustible pesado (que usan) en el ambiente marino será malo. Las temperaturas frías del agua hacen más lento o detienen la descomposición natural del combustible. Con lo cual, permanece por mucho más tiempo en ambientes marinos”, explicó Sune Scheller, de Greenpeace Nordic.

El barco

Volviendo al “ensayo” de Maersk, el barco que emprenderá la travesía en breve, es un rompehielos de última generación de 200 metros de eslora capaz de transportar 3.600 TEUs (Twenty-Foot Equivalen Unit, el nombre técnico de los contenedores de seis metros, que se usan habitualmente para el transporte de mercancías).

El buque, el cuarto de una serie de siete rompehielos de bajas emisiones contaminantes destinados al Báltico y fletados en julio por Maersk, transportará un cargamento de pescado congelado, productos electrónicos y minerales desde Vladivostok, en el extremo oriental de Rusia, a San Petersburgo, donde atracará a finales de septiembre tras pasar por Busan (Corea del Sur) y Bremerhaven (Alemania).

Fuentes de la empresa consultadas por el diario El País afirmaron que, si bien las fechas aún pueden sufrir cambios, se prevé que el carguero estará cruzando el estrecho de Bering, entre Rusia y Alaska, en torno al 1 de septiembre y llegará a su destino a fin de mes.

Se trata de un viaje de 16.500 kilómetros, 7.500 menos que si usara la ruta habitual por el sur, atravesando el Canal de Suez.

Un transporte habitual de esta compañía entre Vladivostok y Helsinki (Finlandia) tarda un mínimo de 52 días, según la web de Maersk. Por la ruta ártica, se estima que la duración del viaje no exceda de los 40. Pero lo cierto es que el buque no tiene en claro con qué se encontrará.

Pero vale la pena probar.

La ruta del Norte, que se extiende desde el estrecho de Bering, entre Rusia y Alaska a lo largo del extremo norte de Rusia y hasta su salida cerca de Noruega, puede llegar a ser a largo plazo una alternativa al Canal de Suez para el comercio entre Asia, Europa y Norteamérica. Y nadie quiere quedarse fuera del negocio.

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