[ad_1]

El cardenal italiano, Ángelo Scola, era el gran favorito a ser elegido Papa en 2013. Lo quería el numeroso grupo de cardenales italianos, lo deseaba el renunciante Benedicto XVI y lo pronosticaban las principales casas de apuestas.

Mucho se escribió, se supuso y se teorizó sobre lo que sucedió en el Cónclave de 2013. Siempre mantuvo silencio uno de los principales actores: el propio Ángelo Scola. Hace cientos y cientos de año que existe una máxima vaticana: “el que entra al Cónclave como Papa, sale como cardenal”. En vulgar significa que el que antes de la votación es el gran candidato, se queda con las ganas. Todo por obra y gracia de los arreglos y los pactos secretos de los cardenales durante la votación.   

Pero ahora, Ángelo Scola habló. Y creó más misterio. Sale a la venta un libro autobiográfico (“Ho scommesso sulla libertá”) que Scola escribió junto al periodista Luigi Geninazzi. Y el cardenal dijo: “Que yo pude ser Papa fue una fake news”. 

Cuenta de aquél Cónclave: “Nunca creí que pudiera ser designado  Papa. Después que fue elegido Bergoglio, se consideró que había sido  su adversario, que yo era el cardenal del pasado, el favorito de los nostálgicos de Benedicto XVI. Y esto no me gustó nada”. No puede negar Scola, que el Papa Benedicto XVI y sus seguidores, querían que Scola fuera su sucesor. Lo demuestra un hecho incontrastable. Scola era arzobispo de Venecia, y Benedicto XVI lo hizo arzobispo de Milan. Pasaba a ser el cardenal número uno de Italia. Después de Roma, donde gobierna el Papa, Milan es el arzobispado más grande de Europa y uno de los top tres del mundo. 

Ángelo Scola saluda a Francisco el 15 de marzo de 2013. Dos días después de su elección (ANSA).

Ángelo Scola saluda a Francisco el 15 de marzo de 2013. Dos días después de su elección (ANSA).

En su libro afirma que “a diferencia del Cónclave del 2005 donde desde el principio hubo un claro candidato, y era Ratzinger, en aquel del 2013, después de la primera votación, no había ningún candidato firme”. Alguien miente en esta historia.

Y hay más mentiras. En el 2013 hubo cinco votaciones en la Capilla Sixtina. Error. No hubo cinco votaciones sino seis. Eso sí, se sabe casi con certeza plena que en las dos primeras votaciones Ángelo Scola encabezaba ampliamente las votaciones y Jorge Bergoglio iba muy lejos.

El hombre que todos los días usa 2.297 llaves para abrir el Vaticano

Mirá también

El hombre que todos los días usa 2.297 llaves para abrir el Vaticano

Parecía repetirse la elección del 2005 cuando Joseph Ratzinger fue elegido Papa con 90 votos y segundo entró Bergoglio con 26 votos.

¿Que sucedió en el 2013 entre la segunda votación y la sexta y definitiva donde el argentino fue elegido Pontífice?

Jorge Bergoglio es Papa. Y saluda desde los balcones del Vaticano la noche de su elección (AFP).

Jorge Bergoglio es Papa. Y saluda desde los balcones del Vaticano la noche de su elección (AFP).

Algo es claro. Cuando por la chimenea salió la fumata blanca que marcaba que había un nuevo Papa, la Conferencia Episcopal Italiana, el mayor órgano de la iglesia en ese país, envió un mensaje oficial de congratulación con el nuevo Pontífice, a las 20.24 de aquel 13 de marzo de 2013: “El Secretario General exprime los sentimientos de la entera Iglesia italiana que acoge la elección del cardenal Ángelo Scola como sucesor de Pedro. Al nuevo Papa, la Iglesia italiana promete desde ya una incondicional reverencia y obediencia”. A las 21.24 envían un nuevo comunicado agregando el nombre del nuevo Papa: Francisco I. Un resultado que descontaban de antemano y un saludo que ya queda en la historia como uno de los errores más garrafales de siempre. Sin contar que lo llamaban Francisco I, cuando ya se sabe que un Papa que elige un nombre que nunca existió en un Pontífice anterior, no lleva el número I, ya que no hay ninguno antes de él.

Uno de los errores más garrafales de la Iglesia italiana. El mensaje oficial que saluda a Ángelo Scola como nuevo Papa.

Uno de los errores más garrafales de la Iglesia italiana. El mensaje oficial que saluda a Ángelo Scola como nuevo Papa.

Todos creían que Scola era Papa. ¿Y no lo creía el propio Scola? Fuentes cercanas al italiano dicen que ya había elegido su nombre: Paulo VII. Homenaje a Giovanni Battista Montini, que muchos años atrás había llegado a Roma para un Cónclave como arzobispo de Milan, y salió como papa Paulo VI. Muchos dicen que Scola creía seguir los pasos de aquel cardenal.

Y volvamos a las 5 votaciones que en realidad fueron 6.

Mirá también

Revelan las notas a mano que convirtieron a Bergoglio en Papa: "La Iglesia debe salir a la periferia"

El ex arzobispo de Milan, el cardenal Ángelo Scola (ANSA).

El ex arzobispo de Milan, el cardenal Ángelo Scola (ANSA).

Después de los dos primeros escrutinios, donde Scola sacó amplia ventaja pero estaba lejos de conseguir los 77 votos (dos tercios), hubo una larga charla entre un grupo de electores. Los estadounidenses, los latinoamericanos y algunos europeos (principalmente alemanes), dieron vuelta todo. Había que votar al cardenal argentino, que en las dos primeras votaciones solo obtuvo un pequeño puñado de votos.

En la tercera votación, Bergoglio pasó a tener más de 50 votos, en la cuarta, superaba los 70. Y llegó la quinta y no definitiva votación. 

En el quinto escrutinio se dio un resultado muy parecido al 38 – 38 de la elección de presidente de la AFA en diciembre de 2016, cuando en realidad había 75 votantes. En esa quinta votación en el Vaticano hubo 116 votos. Y había solo 115 cardenales electores. Alguno de ellos por error, o a propósito, colocó dos boletas.

Los cardenales en la Capilla Sixtina, antes del comienzo del cónclave que elegiría al nuevo Papa, en la Ciudad del Vaticano, el 12 de marzo del 2013 (EFE).

Los cardenales en la Capilla Sixtina, antes del comienzo del cónclave que elegiría al nuevo Papa, en la Ciudad del Vaticano, el 12 de marzo del 2013 (EFE).

Hubo que realizar una sexta. Y en ella, a las 19.05 hora de Italia, Bergoglio obtuvo la impresionante cantidad de 90 votos.  

Había nuevo Papa. No era el favorito Scola sino un cardenal que venía “del fin del mundo”. Un argentino que adoptó el nombre de Francisco.

Siempre quedarán misterios por resolver. ¿La votación del segundo al tercer escrutinio se dio vuelta porque Scola creyó entrar con 40 votos seguros, y al no lograrlos, hasta los propios italianos dejaron de elegirlo?

Otra intriga, que alguna vez, encontrará respuesta.

[ad_2]

Fuente

COMPARTÍ ESTA INFO CON TUS AMIGOS