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“La manía de negar la evidencia ha terminado por echar a pique a la razón y a cuanta cosa se le parezca”, rezan algunas líneas de Eduardo Galeano en su libro “El fútbol a sol y sombra”, dedicadas a la definición del fanático futbolero. Más allá de la negativa con obstinación, detrás del sentimiento herido del hincha también florecen las ideas más creativas para apalear las injusticias.

Meza y el registro de propiedad de su invención. (Foto: Juan Manuel Foglia).

Meza y el registro de propiedad de su invención. (Foto: Juan Manuel Foglia).

Este es el caso de Fernando Méndez Rivero, ingeniero civil boliviano de 62 años, quien luego de una polémica actuación arbitral en el clásico de 2004 entre Oriente Petrolero y Blooming, decidió desarrollar una herramienta para reducir el margen de error de los fallos arbitrales. Es que a finales de ese año, Oriente Petrolero, el club de sus amores y al que pudo representar en la década del ’70, se había visto perjudicado y se había quedado sin chances de salir campeón.

Catorce años más tarde, aquel método desarrollado por Méndez, se transformó en el VAR (por sus siglas en inglés) y se presentó en multitud en la Copa del Mundo de Rusia 2018. Mucha agua bajo el puente había corrido desde entonces. Tal es así que en pleno desarrollo de la Copa, entre café y charlas con un amigo periodista, Méndez descubrió que su idea, patentada en 2005, había sido implementada en la elite del fútbol.

Meza y una nota que le hicieron en su momento por su invención. (Foto: Juan Manuel Foglia).

Meza y una nota que le hicieron en su momento por su invención. (Foto: Juan Manuel Foglia).

Proyecto piloto de arbitraje electrónico es el nombre que le había asignado. Lo envié en forma digital a las 208 confederaciones afiliadas a la FIFA”, asegura Méndez en conversación con Clarín.

-¿Cuánto le demandó finalizar el proyecto?
Trabaje más de ocho meses. Me senté en la computadora y comencé con el Autocad (software de diseño asistido por computadora utilizado para dibujo 2D y modelado 3D) y Word a diseñarlo. Este documento desvirtúa a cualquier pirata otro que quiera apropiarse del VAR y ser dueño de la herramienta. Yo lo mandé a la FIFA y ellos lo plagiaron. Copiaron el 100% del mío.
 

-¿En qué se ampara para sostener que usted fue el creador?
Lo que legitima mi reclamo es la fecha de publicaciones del patentamiento del proyecto y las notas que me hicieron en los periódicos. Una vez que lo tuve listo -en abril de 2005- fui a la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) con una nota y lo presenté. Estaba don Walter Castedo (presidente de la Federación). Hice sellar la documentación, me dieron la nota de entrega y me fui a La Paz al SERNAPI (Servicio Nacional de Propiedad Intelectual) a certificarlo. Este documento hoy vale oro.

-En su momento, ¿recibió contestación de parte de alguna confederación?
​-Ricardo Texeira, entonces presidente de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), fue el único que me llamó y me dijo que le había gustado el proyecto. Pero luego no supe más nada.

-¿Cuánto dinero le reclama a la FIFA?
Todos trabajamos y percibimos un sueldo. ¿Quién trabaja gratis? Yo también quiero que me paguen. He usado mi tiempo, mi cerebro y mi talento para diseñar esto. Es justo que me paguen una suma onerosa. Hice un calculo y pido 500.000 dólares por cada asociación afiliada a la FIFA que lo implemente en su país.

-¿Cómo es el plan que ideó para que el reclamo tome peso?
-Vengo de Paraguay. Visité la sede de Conmebol y recibieron mis documentos. Desde ahí me vine para Buenos Aires y pienso dirigirme a la AFA para entregar el proyecto y luego viajo a Uruguay, con el mismo motivo. Una vez que regrese a Bolivia, tengo pactada una audiencia con el presidente Evo Morales. Con la cancillería y el presidente de mi país contaré con todo el apoyo para hacerle frente a la FIFA.

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