Ante la presencia de una psicóloga del Poder Judicial, ayer por la mañana declaró en Cámara Gesell la estudiante de 13 años de la capital provincial que denunció manoseos hace una semana por parte del transportista escolar José C. (49), quien todas las mañana trasladaba a la chica hasta un conocido colegio del microcentro.
Durante su relato, la menor ratificó todos los dichos que constan en la presentación policial y dio detalles del calvario que padeció mientras se dirigía a clases.
De acuerdo a lo manifestado por fuentes vinculadas al caso se pudo saber que la adolescente narró que el ataque se produjo a unas cuatro cuadras del establecimiento educativo y que en ese momento los demás chicos que viajaban en el transporte iban dormidos.
Agregó que por la resistencia que opuso y los gritos evitó que la situación sea mucho más grave. Y añadió que tras lo ocurrido, el hombre intentó minimizar la situación.
Según los voceros consultados por este matutino, sería la primera vez que la chica sufrió un ataque de este estilo, aunque no se descarta que el acusado haya realizando un trabajo previo de acercamiento con la víctima.
Dicha diligencia judicial se concretó en presencia de la defensora de Menores, el abogado del acusado, Alberto Cemborain, y Hugo Zapana, quien ayer por la mañana se presentó con la madre de la adolescente como querellante en la pesquisa.
Ahora restan definirse otras cuestiones periciales para que el magistrado que interviene en la causa, Marcelo Cardozo, decida los pasos a seguir en torno al futuro procesal del acusado.

Negó lo ocurrido
Durante la mañana de ayer también se tomó declaración indagatoria al acusado: José C. (49).
Durante la charla que mantuvo con el titular del Juzgado de Instrucción Penal Uno, el trabajador del volante desmintió rotundamente las fuertes acusaciones que pesan en su contra y narró, desde su óptica, cómo sucedieron los hechos el día en que supuestamente ocurrió el ataque sexual.
Según confiaron las fuentes, durante su declaración el hombre enumeró y dio detalles de los menores que viajaban ese día en el transporte.
Y agregó con firmeza que jamás tuvo una actitud inapropiada de este estilo, ni con la estudiante que lo acusa ni con cualquier otro menor que le tocó trasladar durante sus largos años de trabajo con el volante.
También dio nombres de compañeros de trabajo y otras personas que, en teoría, avalarían su coartada y que en los próximos días serán citados a declarar ante el magistrado a los fines de confirmar o negar los dichos del acusado.
En torno a este último punto, en base a los elementos que se tienen hasta el momento y de manera provisoria, el juez Cardozo dispuso que se le impute la acusación de “abuso sexual simple”.
En tanto que el acusado regresó a la Brigada de Investigaciones en donde provisoriamente permanecerá alojado hasta tanto existan otras novedades en relación a su futuro procesal.

En la mira
El transportista permance tras las rejas desde el martes al mediodía cuando se presentó de manera expontánea junto a su abogado defensor en el edificio de la Dirección de Investigaciones Complejas de la Policía.
El hombre fue denunciado hace una semana por un intento de abuso sexual en perjuicio de una estudiante de 13 años y la denuncia fue radicada en la Comisaría de la Mujer de la Unidad Regional I de Posadas por la madre de la menor.
De acuerdo a lo que consta en la presentación policial, el pasado viernes la mujer recibió el llamado telefónico de los directivos de la escuela a la cual asiste su hija, quienes le comunicaron que la adolescente se encontraba en medio de una crisis de llanto y expresaba que el conductor del transporte escolar intentó abusar de ella.
Rápidamente la mujer se dirigió al establecimiento educativo y al tomar conocimiento de la gravedad del hecho se dirigió a la Policía. Según los dichos de la madre en medios radiales, el intento de abuso se habría producido camino al establecimiento y que en el vehículo iban otros niños más chicos durmiendo en los asientos traseros.

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