Las horas pasaban y la desesperación daba paso al desconsuelo ayer por la tarde en la Costanera ubicada al final de la avenida Tomás Guido de Posadas, donde un joven de 22 años desapareció de la superficie mientras se refrescaba en el río Paraná junto a un grupo de amigos.
El muchacho en cuestión fue identificado por la Policía como José Fernández (22) y el hecho fue reportado al servicio de emergencias 911 minutos antes de las 16.

De acuerdo a lo que se pudo reconstruir en base a fuentes policiales y al testimonio de varios testigos, Fernández se encontraba en el lugar junto a un grupo de amigos hasta que superaron el borde y avanzaron por una extensión de piedras encalladas en el agua.

Desde allí, uno de los muchachos nadó hasta los tubos de cemento que delimitan la zona de acceso a la guardería de lanchas y Fernández intentó ir con él, pero en el medio del cruce aparentemente quedó sin fuerzas.
“Se tiró, llegó hasta la mitad y pidió ayuda. Pensamos que estaban jugando, pero estuvo dos minutos por ahí gritando. Cuando nos dimos cuenta que no estaba jugando fuimos con mi primo y le agarramos. Nos estaba hundiendo a los dos y no lo pudimos sostener. Llegaron otros dos más para ayudar pero no lo vimos más, ya lo había llevado el agua”, expresó uno de los testigos, cuya identidad se preserva por tratarse de un menor de edad.

El hecho fue alertado a la Policía por Carlos (45), un trabajador de la construcción que desde el décimo piso en el que se encontraba trabajando escuchó los gritos provenientes desde el río y alcanzó a ver las dramáticas escenas que se desarrollaban en el agua.

En primera persona

El hombre presenciaba ayer las labores de búsqueda desplegadas tanto por la Policía como por la Prefectura Naval Argentina (PNA) y, en ese contexto, dialogó algunos minutos con El Territorio.

“Nuestra obra está como a 200 metros de acá y así todo escuchamos. Estuvo como cuatro minutos pidiendo auxilio, desde allá arriba vimos y ahí llamé al 911. La Policía vino rapídisimo, pero el muchacho ya había desaparecido”, fueron sus primeras palabras.

Y continuó: “Cuatro o cinco veces salió tomando aire y pidiendo ayuda. Gritaba que por favor le ayuden, gritaba y se hundía. Le tiraron un palo para que se agarre, pero tampoco pudo”.

Carlos indicó que en el lugar había más de diez chicos, aunque no todos eran parte del grupo de Fernández. “No suelen ser muchos los que se meten acá porque hay controles de Prefectura, pero se ve que esta vez vinieron a bañarse”, añadió.
Mientras tanto, otros dos menores que estaban detrás de la cinta perimetral contaban que estuvieron cerca de rescatar a Fernández.

“‘Ayudame por favor’, gritaba. “Me agarraba y me apretaba, pero no le podíamos sacar hasta que no pudimos más y se hundió. Lo volvimos a buscar por el fondo, pero yo no lo volví a ver más”, le contó uno de ellos a este diario.
En el lugar intervinieron los efectivos de la Comisaría Decimosexta y también el personal el Comando Radioeléctrico Oeste, mientras que las labores de búsqueda en el agua eran llevadas adelante por uniformados de la PNA y buzos tácticos de la Policía, quienes en lanchas recorrían la zona y rastrillaban el fondo río.

Según estimaron, en la zona donde Fernández fue visto por última vez el río tiene una profundidad de entre dos y cuatro metros.
La búsqueda se extendió durante varias horas, mientras familiares del muchacho domiciliado en cercanías a la intersección de la avenida Monseñor de Andrea y Chacabuco. Hasta anoche, no habían obtenido resultados y la búsqueda se retomará hoy a primera hora.

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