El escándalo estalló en Chaco, pero rápidamente ocupó la portada de todos los medios del país. Ocho gendarmes de un Escuadrón 14 de Las Palmas y un empresario fueron detenidos por asociación ilícita por la Justicia Federal y ahora pasan sus horas tras las rejas mientras siguen apareciendo detalles de su accionar.

Y entre los nombres se destaca el del jefe de la Unidad, Hugo Héctor Procop, un misionero oriundo de Concepción de la Sierra que tiene una extensa trayectoria en la fuerza y que hoy ostenta la jerarquía de comandante principal. El lunes, fue indagado y acusado formalmente como el jefe de la organización que se quedaba con dinero para la compra de alimento para caballos.

La jueza federal de Chaco Zunilda Nireperger y el fiscal Patricio Sabadino investigan los delitos de “asociación ilícita, fraude contra la administración pública, abuso de autoridad, violación de los deberes de los funcionarios públicos, sustracción e inutilización de objetos custodiados y cohecho”. Y los elementos en contra de los implicados son muchos.
En el caso también intervino Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad de la Nación, que participó en una serie de allanamientos concretados en el Escuadrón y los domicilios particulares,  el pasado 9 de octubre. En primera instancia no hubo detenciones, pero la fuerza separó a los implicados. Finalmente todos fueron aprehendidos el fin de semana.
Entre las irregularidades se detectó que se confeccionaban planillas de patrullajes falsas, donde se anotaban para cobrar horas extras. También algunos procedimientos de secuestro de mercaderías no eran registrados y al parecer se usaban para “pagar favores, comprar testigos y protocolo político”, según figura en el expediente. Incluso incurrieron en el robo hormiga de encomiendas secuestradas.
Según detalló el diario Clarín y varios medios locales, uno de los hechos más documentados en la pesquisa es la compra irregular – más bien simulada – de alfalfa y avena para caballos del Escuadrón. Los informes internos consignan que se compraron esos productos por el valor superior al millón de pesos, pero nunca fueron entregados.
En esta maniobra es donde aparece el empresario detenido e incluso se incorporó la declaración testimonial de una comerciante que dijo haber pagado una coima de 50.000 pesos “como señal de buena voluntad” y para que le den el negocio, aunque finalmente no fue licitada. El monto final a pagar, dijo la mujer, era de 200.000 pesos.
Mediante la documentación incautada por los investigadores, la principal actividad de la empresa involucrada era la provisión de agua, pero desde el 1 de junio del 2017 se registró en Afip como proveedora de alimento balanceado para animales. El único fin de esa formalidad, se entiende, era “vender” a Gendarmería Nacional.

El misionero, muy comprometido
Sobre Procop, las investigaciones arrojaron serias pruebas en su contra. Una de ellas tiene que ver con el traslado de una gendarme de forma arbitraria a otra unidad del Escuadrón luego que ésta constatara varios faltantes de mercadería mientras realizaba un inventario.

Una fuente del diario Norte de Chaco expresó que “resulta muy sospechoso que Procop realizó la denuncia por la faltante de mercadería recién el 1° de octubre y que el día 4 de octubre pudo observar que sacaron varias cajas de encomiendas con mercadería del depósito”.
Además del misionero, están detenidos su segundo, el alférez Brian Camargo, Mártires Mora, Luciano Cardozo, Hugo Marcial Marecos, Antonio Luque, Luciano Cardozo y David Gómez. El empresario fue identificado como Rubén Femiani.
La denuncia fue realizada por los propios subordinados del comandante Procop, quienes dieron muchos detalles e incluso expresaron que si no se hacía lo que los jefes querían, los iban a mandar de pase lejos de sus familias.
La primera en relatar lo sucedido puertas adentro de la unidad fue una gendarme, en octubre, quien declaró ante la jueza Nireperger que  “superiores trataron de que acuse a un compañero por lo ocurrido con unas encomiendas en el control vial de Lapachito”. Además, habría mencionado que “algunas planillas de patrullaje son falsas”, informó Norte.
En el expediente aparece otro uniformada quien en sede judicial señaló directamente al misionero Procop por las encomiendas secuestradas. Describió, en su denuncia, otras graves ilegalidades que, de comprobarse, podrían terminar en nuevas detenciones.

Este mes otro uniformado mencionó otro hechos que afectan seriamente a Procop. La sumatoria de éstos no dejó más opciones a los funcionarios judiciales, que tomaron las medidas necesarias. Con todos los elementos que tienen las autoridades, se definiría dentro de pocos días su procesamiento.

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