Boca empató 2 a 2 con Palmeiras y llegó la final histórica en la que definirá con River el nuevo campeón de la Copa Libertadores de América.

Con goles de “Wanchope” Ábila y Darío Benedetto, el “Xeneize” igualó 2 a 2 con Palmeiras, que marcó a través de Luan y Gustavo Gómez, de penal. El torneo más codiciado del continente tendrá una definición inédita.

Boca rompió el récord que compartía con Peñarol y quedó arriba de todos como el equipo que más finales jugó en los 58 años de historia de la Copa Libertadores. El Xeneize llegó a las definiciones de 1963, 1977, 1978, 1979, 2000, 2001, 2003, 2004, 2007, 2012 y 2018.

A los 10 minutos Bruno Henrique despertó al público del Allianz Parque con un gol que dejó de rodillas al Xeneize. Sin embargo, una posición adelantada anterior anuló la conquista local.
La tranquilidad porteña llegó unos instantes después, cuando Sebastián Villa recuperó una pelota en campo opuesto, construyó una pared con Jara y desarticuló a la defensa rival para abastecer a Ramón Ábila. Wanchope, con la efectividad que lo caracteriza, tocó ante los esfuerzos de Weverton y festejó el 1 a 0. Para quedar afuera del torneo, el combinado boquense debía recibir 4 goles, algo insospechado por cómo se dio el cotejo.
En el complemento Boca demostró que tuvo uno de los mejores partidos del certamen. El intento de media distancia de Lucas Lima hizo lucir a Rossi, con una tapada que despertó el aplauso espontáneo en las tribunas. Hasta el arquero que había recibido innumerables críticas en el pasado tuvo una producción notable.

El grito de Luan sirvió para que el espectáculo adquiera una carga emotiva superior. Los constantes gritos de la parcialidad local contribuían a una gesta argentina más épica. Del mismo modo que lo hizo River en Porto Alegre, el Xeneize quería repetir la hazaña en San Pablo.

Una inentendible infracción de Izquierdoz a Dudú dentro del área aportó una cuota más de suspenso al espectáculo. El partido que estaba controlado por el Xeneize comenzaba a tomar un rumbo inesperado, ya que Gustavo Gómez intercambió la pena máxima por gol.
Al igual que en el Alberto J Armando, tuvo que aparecer Darío Bendetto para que el Xeneize deje de sufrir. El ídolo trascendental que encaminó la serie, confeccionó una réplica del segundo tanto que había convertido ante su gente para volver a doblegar a un arquero que se estiró de la misma manera que en Buenos Aires. Otro golazo del Pipa que selló la clasificación boquense.
La primera final se jugará el 7 de noviembre en La Bombonera, en tanto que la vuelta todavía no está confirmada. Iba a ser el 28, pero debido a que se reunirá el G20 en la ciudad de Buenos Aires se adelantaría para el 21.
COMPARTÍ ESTA INFO CON TUS AMIGOS