A poco de cumplirse ocho años de su desaparición en el río Uruguay -circunstancia que hizo suponer que estaba muerto- y cuatro de su reaparición con vida en Brasil -lo que derivó en una causa penal por estafa-, la Justicia de Instrucción resolvió sobreseer a Ariel Leites Do Santos (47), a su actual esposa y a un ex socio.
En una primera etapa los tres fueron imputados y abonaron una caución para obtener la eximición de prisión, además de presentarse cada 15 días en sede judicial. Pero la causa se estancó en la instancia probatoria y nunca fue elevada a juicio.
Finalmente, a mediados de noviembre la jueza Alba Kunzmann de Gauchat, titular del Juzgado de Instrucción Uno de Oberá, dictó el sobreseimiento de todos los implicados por prescripción de la acción.
“Si bien hubo elementos que avalaron la imputación inicial, terminó pesando más la versión de Leites Do Santos, que argumentó que se tuvo que escapar porque temía por su vida”, argumentó una fuente del caso.
Leites Do Santos, su esposa y su ex socio Luis Steciuk estaban sospechados de fingir la muerte del primero para tratar de cobrar un seguro de vida.
El obereño desapareció el domingo 2 de enero de 2011 en las aguas del río Uruguay, en Puerto Sánchez, Panambí. La búsqueda de las fuerzas de seguridad se extendió por casi 100 kilómetros hasta las costas de San Javier.
Por ello, sus familiares y amigos pensaron que se había ahogado. Pero la figura del desaparecido salió a la luz en enero del 2015, cuando a través de las redes sociales trascendieron imágenes de su nueva vida en Curitiba, Brasil.

No estaba muerto
Entre las pruebas que se presentaron en la Justicia se destaca un edicto publicado en marzo del 2012 donde se dejó constancia de la apertura de una causa civil tendiente a obtener una “declaración de fallecimiento presunto”, paso previo indispensable para poder cobrar el seguro de vida del que habría sido acreedor.
En el citado edicto se lee que el Juzgado Civil y Comercial Uno de Oberá “cita y emplaza a Ariel Darío Leites Do Santos en autos Expte. Nro. 3645/2011 Steciuk Luis Orlando c/Ariel Darío Leites Do Santos p/declaración de fallecimiento presunto. Publíquese una vez al mes por seis meses”.
De todas formas, la compañía aseguradora se excusó de hacer el pago por no existir certificado de defunción. Asimismo, mediante documentos oficiales constataron que el hombre estaba radicado en Brasil y radicaron la denuncia penal ante la Fiscalía de Instrucción Uno de Oberá, a cargo Estanislao Bys.
A través de informes bancarios y del fisco brasileño, la aseguradora estableció que Leites Do Santos era dueño de la empresa de informática Viginter, sobre la calle Profesora Olivia Nogueira 515, de Curitiba.
Por su parte, si bien el sujeto argumentó que despareció por “motivos de seguridad mía y de mis familiares”, públicamente nunca aclaró a qué le temía.
En tanto, una amiga que en su momento creyó que había fallecido relató que al encontrarlo en Facebook a principios de 2015 se contactó con él y le escribió, a lo que el sujeto le respondió: “Quedate tranquila. No estaba muerto, estaba de parranda jajaja”.

Ante los medios
A comienzos de 2015, Leites compareció en el juzgado obereño y luego de declarar obtuvo un permiso para regresar a Brasil. En esa misma oportunidad dialogó con la prensa y manifestó sentirse “contento” y “agradeciendo el buen trato que tuve en el propio juzgado. Muy feliz de volver a casa”.
Respecto a su exposición en los medios y en la sociedad, el hombre había expresado que “fue muy difícil ver tu vida expuesta. Principalmente cuando la quisiste preservar. Ahora veré cómo hago para continuar esto”.
Además, al ser consultado en aquel momento por su desaparición y las causas de las mismas, Leites se animó a una rápida reflexión y pedido de disculpas incluido.
“Lo que hice fue siempre pensando en proteger a mi gente. Los que me conocen y siempre estuvieron conmigo saben lo que yo soy. Sé que ocasioné mucho daño, no fue mi intención. Gran parte de ese daño me fui enterando ahora, con una comunidad que yo no conocía, sé que sintió ofendida y afectada, no tengo otra que pedir disculpas y lo que tenga que resarcir lo haremos”.
En su declaración con la jueza, Leites habría dicho que su intempestivo viaje a Brasil se produjo a raíz de un conflicto laboral que a la larga derivó en una deuda y unos terceros querían cobrárselo a la fuerza.

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