Un misionero murió ahogado el pasado domingo 6 a la tarde en el balneario ubicado en el paraje Santa Tecla, conocido como Bahía Carayá, donde se refrescaba con su esposa Rosina y sus dos hijos, el varón de 7 años y una niña que no trascendió la edad.
Se pudo confirmar que se trata de Américo Andrés Navas, de 37 años de edad, que tras desaparecer de la superficie fue hallado luego de unos 30 minutos y trasladado al hospital de Ituzaingó donde los médicos le realizaron reanimación cardiopulmonar, pero no logró sobrevivir, según detalla el parte policial.
En tanto, se confirmó que Navas murió por asfixia por inmersión. Navas residiría en un barrio del municipio de Garupá y por lo que trascendió, era físicoculturista. Tal como se conoció en principio, Américo se internó en el Paraná para sacar a su hijos de la corriente que los llevaba, y aunque pudo sacarlos, él no corrió con la misma suerte.
El operativo
Según se desprende de lo informado por la Policía y por el Diario El Litoral, un familiar de Navas procedió a colaborar con la búsqueda juntamente con los bañeros del lugar, y lo hallaron e inmediatamente lo trasladaron al Hospital Local de Ituzaingó, donde recibió maniobras de reanimación cardiopulmonar.
Tras ser atendido por un profesional médico, en dicho nosocomio, se determinó su deceso por asfixia por inmersión.
El primer caso
El primer caso, la primera víctima misionera de la temporada en la turística Ituzaingó, se sucedió el domingo 30 del pasado mes de diciembre de 2018.
En esa oportunidad, la víctima fue identificada como P. Klevestan, de 22 años, en una zona cercana a las reconocidas playas de la localidad.
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