La investigación federal que apunta a desarticular la organización narcocriminal que a mediados de septiembre de 2017 movió desde Oberá un cargamento de 3,5 toneladas de marihuana ocultas en bolsas con residuo de yerba mate -detectado en la localidad entrerriana de Sauce de Luna pero con destino final la ciudad de Río Cuarto en Córdoba- puso en fuga a un comerciante obereño que finalmente comenzó a ser buscado en razón de una orden de captura nacional e internacional dictada por el juez federal de Bell Ville, Sergio Pintos.
Se llama Marcelo Machado. Está sindicado como quien acopió y despachó la droga en complicidad con Oscar Spioussas, Omar Ibarra, Julio Alejandro Sánchez y Miguel Ángel Maximiliano Bustamante, todos procesados por el delito de transporte agravado de estupefacientes aunque solamente los dos primeros con prisión preventiva en calidad de autores. Los otros son partícipes secundarios, consigna el dictamen del magistrado.

Su último domicilio era sobre la calle Catamarca de Oberá, donde alquilaba una casa junto a su pareja pero desde que esa propiedad fue allanada -posterior a la millonaria incautación- fueron sumando evidencia que motivó ahora que la propia Cámara Federal de Córdoba inste a las fuerzas de seguridad a que lo encuentren.

Hipótesis fortalecida
 

En principio su identidad era un absoluto misterio. Los detectives cordobeses de la delegación Bell Ville de la Policía Federal que desde semanas previas al procedimiento investigaban los nexos de la banda en territorio obereño, detectaron en diálogos telefónicos y mensajes de textos (escuchas en directo) algunos indicios que conducían a un sujeto a quien todos llamaban Marcelo o Marce.

Los diálogos hicieron presumir un supuesto rol preponderante dentro de la estructura e incluso que habría colaborado activamente con el armado del plan para camuflar la droga con residuos de yerba mate, buscando evitar que sea detectada fácilmente en los controles ruteros.
Cuando fue detenido Spioussas al mando del camión Iveco, en el acceso a la localidad de Sauce de Luna, la maniobra se vio debilitada. Las detenciones del resto de los integrantes de la banda permitió obtener más información y la resultante de las pericias a los teléfonos de los sospechosos le dieron un alto grado de certeza a la hipótesis que plantearon.

Por eso fue allanada la casa de Machado, de donde retiraron documentos ligados a su actividad comercial, entre otros elementos calificados como clave para el devenir de la investigación. Fuentes judiciales manifestaron que el profundo análisis de esas pruebas, sumados a otros teléfonos y soportes informáticos habría permitido sustentar su participación.

Contratiempos y atrasos
 
De acuerdo a la reconstrucción que figura en el expediente, el ahora prófugo se había ocupado de adquirir y acopiar, además de acondicionar la marihuana en el camión que manejaba Spioussas, que había llegado el 4 de septiembre a Oberá, desde Villaguay (Entre Ríos) y esperó a que éste finiquitara con un comprador aún no identificado pero presuntamente relacionado a Ibarra los detalles para lograr la efectiva recepción del cargamento, en Río Cuarto.

En una de las tantas escuchas que prueban eso, Machado habló con ese NN sobre la premura que tenía.
NN: Te llamé porque esta medio apurado el muchacho.
Machado: ¿Quién?
NN: El muchacho allá porque le está rompiendo los huevos el patrón.
Machado: Yo, yo estoy preparando para que salga rápido, desde ya te aviso que no va a ser, eh, como hablamos al principio, sabés.
NN: Trece no, ¿cuánto calculás?.
Machado: No, no, ponele cinco una cosa así, seis (…) te lo voy a hacer en dos veces, ¿entendés?. Voy a largar eso, sigo trabajando y a más tardar una semana, eh, va a estar lo otro. Quedate tranquilo si yo no te escribo es porque no tengo el dato preciso porque quiero llamarte así como hicimos una vez.
NN: No hay drama.
Machado: Cuando yo te llame ya va a salir el camión.
NN: Listo, avisame un día antes porque tengo que esperarte y organizar la recibida.
Posterior a esa llamada, los federales advirtieron que el sujeto desconocido que habló con el obereño comunicó al chofer Spioussas el arreglo arribado: “Ya te van a ver y después, la semana que viene sino la otra haces otro viaje más”.

Viaje nocturno
 
Las intervenciones telefónicas marcan que hubo una demora en la entrega de lo pautado y hasta el 15 de septiembre el obereño todavía estaba finiquitando detalles relativos al transporte y a la preparación del camión. Spioussas salió el domingo 17 se septiembre, a las 21 horas, con los 3.500 kilogramos de un total aparente de marihuana que superaba las 10 toneladas.
Siempre bajo la vigilancia de los federales circuló por la ruta nacional 14 hasta que ingresó a la nacional 127, que corta por Entre Ríos hasta la nacional 12. Se detuvo en una estación de servicios de la localidad de Federal, estuvo alrededor de una hora y siguió un largo trecho hasta que, en el ingreso a la localidad de Sauce de Luna, lo interceptaron.

Su misión era llegar hasta Río Cuarto, donde aparentemente Ibarra iba a ocuparse de recibir la carga junto a Sánchez y se presume que una vez en sus manos la droga iba a ser redistribuida en otros dos conocidos narcotraficantes cordobeses que manejan la comercialización en esa provincia.

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