Ocho meses después de haber sido condenada a un año de prisión en suspenso y cinco de inhabilitación para ejercer la medicina -por el delito de homicidio culposo- al determinarse que tuvo responsabilidad en la muerte de un bebé durante el parto realizado en el hospital público de Jardín América (en 2012), la doctora María Gabriela Rabán fue denunciada por el concubino de una adolescente embarazada de siete meses que perdió a su bebé después de recibir atención en el hospital de Gobernador Roca, donde sigue cumpliendo funciones.

La acusación de Matías David Benítez (25) fue formalizada el domingo a la tarde en la Comisaría Cuarta de Posadas, en función de que horas antes su pareja, Dahiana Itatí Villalba (17), había sido trasladada de urgencia al hospital Ramón Madariaga, donde hasta ayer permanecía internada aunque fuera de peligro. En medio de ese viaje en una ambulancia del nosocomio de Roca y -presuntamente- sin profesionales a cargo de su cuidado, la joven expulsó el feto cuya data de muerte era de alrededor de cuatro días según los primeros análisis obstétricos.

El hombre aseguró que el embarazo de su pareja fue controlado regularmente por lo que no había tenido complicaciones, pero el último sábado comenzó a sentir fuertes dolores y a tener hemorragias. Fueron hasta el centro de salud donde la médica condenada le suministró pastillas después de revisarla, por lo que la mandó de nuevo a la casa. Su estado empeoró con la consecuente pérdida.
En su denuncia cuestionó duramente la atención de Rabán, pidiendo que la Justicia investigue si incurrió en mala praxis o en todo caso, si hubo negligencia en la atención debido a que no detectó a tiempo que el bebé aparentemente estaba sin vida. Eso le produjo a la adolescente una grave infección que fue salvada a instancias de una serie de raspajes hechos en el quirófano, aseguró.

Pastillas y a la casa
 
En el detalle de las situaciones que ocurrieron antes y después de la intervención de Rabán, el concubino de Dahiana -trabajador rural domiciliado en el barrio Don Esteban- expresó que cuando el sábado regresó de trabajar Dahiana le contó que, pasado el mediodía, su cuñada Karina Rodas la acompañó al hospital en razón de que se encontraba con hemorragias. Fue atendida por Rabán, quien realizó monitoreo fetal en el cual supuestamente escuchó los latidos del bebé e hizo en paralelo una serie de estudios de dilatación informándole que ambos se encontraban con buen estado de salud.
Recordó que -al decir de su concubina- la doctora le recetó Amoxicilina 500 y Sertal Perlas y le pidió que regresara al día siguiente (domingo) a la mañana para un control, por lo que ese sábado regresó a su casa.
Ya en la madrugada del domingo, minutos después de las 2, su estado de salud comenzó a empeorar, con muchos dolores en la zona del abdomen por lo que él mismo la llevó al nosocomio siendo atendida otra vez por Rabán, quien tras examinarla refirió dilatación y por eso la derivó al Madariaga.

Reclamó que en ese estado fue acompañada en la ambulancia por su cuñada mientras que en la cabina iba únicamente el chofer junto a un personal de seguridad, y que no contaban con profesionales para el traslado. En ese contexto y cerca del hospital, Dahiana expulsó el feto sin vida y de acuerdo a los doctores que la recibieron hacía por lo menos cuatro días que había fallecido en su vientre.

Testimoniales y pericias
 

La denuncia generó la inmediata reacción policial en base a la intervención del titular del Juzgado de Instrucción Siete, Carlos Giménez.

La primera en prestar declaración testimonial fue la joven que acompañó a Dahiana la primera vez al hospital de Roca y luego, en la ambulancia, hasta Posadas. Ratificó lo que denunció Benítez, aportando más detalles de la medicación que le suministró Rabán el sábado al mediodía y sobre los procedimientos a los que fue sometida la joven.

Los peritos de la Policía Científica realizaron tareas técnicas en la morgue del hospital Madariaga, donde el feto fue examinado por el médico policial. La tocoginecóloga Nélida Giménez calificó la causa de muerte en el certificado de defunción como “desconocida” aclarando que fue un parto en la ambulancia. El magistrado Giménez podría ordenar nuevas testimoniales y pericias para determinar si efectivamente Rabán, que en paralelo es médica policial, incurrió en algún delito.

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