Las marcas de la violencia son brutales y cuesta creer que un hombre sea capaz de desplegar tanta saña contra una mujer. Y en este caso, para colmo, el acusado es un policía que cumple funciones en la Brigada de Investigaciones de la Unidad Regional II de Oberá.
En la madrugada del domingo, Jessica Finke (26) denunció que fue golpeada por el cabo primero Juan Manuel D. L. R. Casi en simultáneo una segunda víctima acusó al mismo sujeto.
Ayer, en tanto, la jueza de Instrucción Uno, Alba Kunzmann de Gauchat, ordenó su inmediata detención bajo los cargos de lesiones y amenazas agravadas por su condición de funcionario público. El policía fue alojado en la Seccional Cuarta y ya fue pasado a disponibilidad.
Llamativamente, la magistrada tomó conocimiento de la denuncia a través de las redes sociales, puesto que Finke hizo público su descargo por Facebook. Ahora se investiga si hubo negligencia por parte de autoridades policiales que demoraron la instrucción de la causa.

El hecho se produjo en una vivienda donde se realizaba una fiesta familiar a la que el cabo asistió acompañado por su concubina, quien es prima de Finke.

La gravedad del caso quedó plasmada en una segunda denuncia en contra el mismo policía efectuada por la dueña de la propiedad donde se realizó el evento, quien quiso mediar entre las partes y fue agredida por el irascible sujeto.

“Hice la denuncia en la Seccional Segunda y uno de los policías me dijo que él (por el acusado) está acostumbrado a golpear mujeres, pero no hacen nada al respecto porque es policía. Me parece una locura que nadie haga nada, pero yo no me voy a callar hasta que pague por lo que me hizo”, remarcó Finke.

El horror

En diálogo , la joven comentó que el sábado a la noche asistió a una fiesta familiar y en un momento comenzó a discutir con el policía, quien criticó a un primo suyo que también pertenece a la fuerza.
“Empezó a decir que mi primo es un acomodado y se puso muy agresivo. La pareja de él se metió, discutimos y en un momento él me empezó a pegar trompadas en la cara. Me estiró de los cabellos y me sacó mechones con piel. Me tapé la cara, porque si no me desfiguraba”, graficó angustiada.
Citó que cuenta con testigos, entre ellos de la propia anfitriona, que en un momento quiso frenar al violento y fue golpeada, tal como denunció. Asimismo, comentó que el sujeto lanzó amenazas a varios de los presentes.

“Más allá del mal momento, el dolor y las heridas, no puedo creer lo que me hizo porque a mí ni mis padres me tocaron nunca un pelo. Para colmo, cuando estaba haciendo la denuncia apareció en la comisaría riéndose y saludando a todos los policías. Por eso lo hago público, para que no lo tapen y se haga justicia”, remarcó.

Según confirmó este diario, el policía en cuestión posee serios antecedentes por violencia de género, aunque sigue trabajando en una dependencia con amplias atribuciones como la Brigada de Investigaciones.
En enero 2017 su propia concubina lo denunció por golpes y amenazas de muerte con su arma reglamentaria. Incluso, citó que el sujeto habría gatillado varias veces su pistola 9 milímetros.
Según el testimonio de la víctima, Juan Manuel D. L. R. la mantuvo encerrada durante varias horas, lapso en el que la habría golpeado con un trapo mojado, presumiblemente para no dejarle marcas. Luego la habría amenazado con matarla si le contaba a alguien lo sucedido.
A instancias de familiares y amigos, la mujer radicó una denuncia y el sujeto permaneció dos días detenido.

Asimismo, en 2015 fue denunciado por agredir a dos mujeres en un conocido local bailable, al tiempo que cruzó golpes con sus propios camaradas que se hallaban custodiando el lugar.

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