Los aeropuertos misioneros de Posadas y Puerto Iguazú, junto a otros 16 del resto del país, sumarán nueva tecnología al sistema de detección de descargas eléctricas, con una ampliación en las ventajas de seguridad y operación.
Desde el Ministerio de Transporte de la Nación informaron ayer que la Empresa Argentina de Navegación Aérea SE, organismo perteneciente a la misma cartera, brindó las nuevas herramientas -además de los puntos misioneros- a los aeropuertos de Bahía Blanca, Formosa, Jujuy, Catamarca, La Rioja, Mar del Plata, Mendoza, Paraná, Resistencia, Río Cuarto, San Juan, San Luis, Santa Rosa, Santiago del Estero, Sauce Viejo (Santa Fe) y Termas de Río Hondo.
“Este sistema otorga información con alertas detectando los rayos que se producen tanto entre nubes como aquellos que tienen impacto en tierra, e informando dónde se producen las descargas (ubicación geográfica con una precisión menor a 175 metros). Dichos datos permitirán estimar el efecto que esas descargas podrán tener sobre los aeropuertos y sus operaciones”, argumentaron desde el Ministerio.
Asimismo, detallaron que el personal que trabaja en las plataformas de dichos aeropuertos recibió capacitación para conocer los protocolos de seguridad y planes de acción diseñados para proteger la propia integridad física cuando se active una alerta amarilla o roja de actividad eléctrica.
El sistema permite, además, acortar los tiempos de suspensión de operaciones en los aeropuertos cuando se produce actividad eléctrica, evitando interrupciones innecesarias.

El nuevo equipamiento ya comenzó a funcionar previamente en Aeroparque, El Palomar y Ezeiza cuando se pusieron en marcha los operativos de seguridad previos al G20, y luego también en Córdoba, Iguazú, Rosario, Salta, San Fernando y Tucumán.

¿Cómo funciona?
Desde el Ministerio destacaron que antes sólo se contaba con la observación meteorológica para realizar dicha detección. El nuevo sistema emite una alerta amarilla cuando detecta actividad eléctrica significativa a 15 kilómetros del aeropuerto, y envía mensajes a correos electrónicos y a celulares del personal operativo preseleccionado y con funciones dentro del predio. En caso de alerta amarilla se considera que la situación podría derivar en una alerta roja a corto plazo.
“Si se detecta actividad eléctrica dentro de un radio de 5 kilómetros desde el aeropuerto, el sistema emite una alerta roja, también avisando al personal operativo, y activa sirena y luces estroboscópicas de alerta en las áreas operativas abiertas del aeródromo. Si transcurren 10 minutos sin registrarse otra actividad eléctrica, las alertas cesan y el sistema vuelve a quedar en vigilancia permanente”, explicaron desde la cartera de Transporte.
Además, señalaron que la reducción acotada en los tiempos de interrupción de las operaciones por descargas eléctricas permite mantener la operatividad de estos aeropuertos por más  tiempo, elevando la seguridad física de las personas y la confiabilidad de los vuelos, con una mayor puntualidad.

COMPARTÍ ESTA INFO CON TUS AMIGOS