Blas Correa recibió un balazo en la espalda cuando viajaba en el asiento trasero de un automóvil Fiat Argo, que terminó en la esquina de bulevar Chacabuco y Corrientes, en el centro de la ciudad de Córdoba, con al menos un disparo en la luneta.

 

La muerte de un joven de 17 años que recibió un balazo en la espalda dentro de un auto que aceleró frente a un control policial, derivó en la investigación de dos suboficiales de la Policía de Córdoba que admitieron haber disparado contra el automóvil.

 

El fatal desenlace de la persecución policial ocurrió este jueves por la madrugada, cuando Blas Correa –la víctima del balazo- viajaba en el asiento trasero de un auto Fiat Argo junto con tres amigos, todos compañeros del Colegio San José, quienes regresaban de un bar.

 

El primer incidente ocurrió en la avenida Vélez Sársfield cerca de avenida de Circunvalación, cuando el Fiat Argo con los cuatro jóvenes aceleró pasando a toda velocidad frente al control policial ubicado frente a los estudios de Telefe Córdoba.

 

Según la versión de los familiares del joven muerto y del conductor del auto, desde una moto con dos ocupantes habrían intentado asaltar a los ocupantes del vehículo, originando la fuga a toda velocidad.

 

La declaración de los jóvenes en tal sentido fue corroborada por el subdirector de Seguridad Sur de la Policía de Córdoba, Gonzalo Cumplido, quien dijo que “habrían sufrido un intento de asalto desde una moto que les rompió el espejo retrovisor y a raíz de ello atravesaron sin detenerse el control policial» ubicado en inmediaciones de Telefe Córdoba.

 

Cumplido confirmó que los policías actuantes reconocieron haber efectuado disparos contra el automóvil durante la persecución que atravesó otro control policial, el que está ubicado en la plaza de las Américas, y  terminó trágicamente en la esquina de bulevar Chacabuco y Corrientes, en el centro de la ciudad.

 

Florencia, hermana del joven que conducía el Fiat Argo blanco, aseguró que cuando Blas alertó a sus amigos que estaba herido en la espalda “fueron hasta el Sanatorio Aconcagua ubicado en bulevar Chacabuco, donde no los atendieron por tratarse de un hecho policial, por lo cual siguieron camino hasta otro hospital pero fueron interceptados en Chacabuco y Corrientes”.

 

El abogado de la familia del joven muerto, Cristian Báez, dijo: “Hubo más de 12 disparos por parte de la policía, pero va a a ser difícil probarlo porque la versión que tenemos es que los policías levantaron las vainas y limpiaron los lugares donde hubo disparos. Es un hecho gravísimo, los jóvenes no tienen antecedentes, ni llevaban armas, ni atacaron a los policías”.

 

 

Fuente: Telefe Noticias

COMPARTÍ ESTA INFO CON TUS AMIGOS