El caso conmociona a todo el país. Cuatro jóvenes, entre ellos un misionero, que se movilizaban en un Fiat Spazio en la localidad bonaerense de San Miguel del Monte murieron en la madrugada del lunes tras colisionar contra un camión estacionado.
Las circunstancias del caso están siendo investigadas por la Justicia y ayer tres efectivos policiales fueron separados de sus cargos, debido a que todo sucedió en medio de una persecución policial; incluso, los vecinos dicen que los uniformados efectuaron disparos contra el coche y por eso huyeron.
Según pudo confirmar en base a declaraciones de familiares, el conductor del vehículo era oriundo de Concepción de la Sierra y fue identificado como Aníbal Suárez, de 22 años. Los demás fallecidos son Gonzalo Domínguez (14), Camila López (13) y Danilo Sansone (13), mientras que Rocío Guagliarello (13) está en grave estado en el Hospital El Cruce de Florencio Varela.
La madre y otros familiares de Suárez se dirigían ayer a Buenos Aires a buscar el cuerpo para traerlo nuevamente a Misiones, donde se le brindará el último adiós. Para el viaje contaron con el apoyo y la solidaridad de los vecinos de Concepción de la Sierra y un diputado que les facilitó una ambulancia.
Ayer por la tarde, este medio se comunicó con Hugo Suárez, tío de la víctima, quien se encontraba en la morgue de Lomas de Zamora para reconocer el cuerpo del joven. El hombre contó que Aníbal tenía tres hermanos y estaba en Buenos Aires desde hace un año y medio.
Al hombre, también misionero, se lo percibió muy triste y describió a su sobrino como una persona muy trabajadora. Señaló que ambos hacían changas de todo tipo “poda, excavaciones para baños, piletas, de todo. Igual que un tarefero, trabajamos todos los días y si llueve no ganás un peso”, agregó.

“Lo mató la Policía”

“A mi sobrino lo mató la Policía, ellos le dispararon. Él andaba re tranquilo con los chicos en el auto, paseando. Lo que pasa es que los milicos le tiraron, él se asustó y salió corriendo”, señaló el hombre, que se encontraba con los padres de otras dos víctimas. El martes por la noche organizaron una movilización frente a la comisaría local, donde varias personas terminaron arrojando piedras y una policía terminó gravemente herida en la cabeza.
Hugo señaló que hasta el momento no tuvieron reuniones con autoridades policiales o gubernamentales y que hoy tienen previsto ver a un representante legal. “Queremos que se haga justicia, no queremos hablar cosas que no son”, dijo, precavido.
“Aníbal no tenía maldad para nada, andaba re tranquilo, no era un chico violento, loco ni alborotado como se dice”, describió a la víctima. Hugo también señaló que el joven vivía solo en un alquiler y que pasaba mucho tiempo con sus tres hijos. “Iba a casa y jugaba con mis chicos, estaba con mi señora, nos divertíamos y reíamos todo el tiempo”, recordó.
Sobre el vehículo que conducía su sobrino, señaló que Aníbal lo había comprado a principio de año con la intención de “irse a pasear a Misiones a ver a su mamá y sus otros dos hermanos que están allá” a fin de año. El joven -agregó el entrevistado- estaba juntando el dinero para hacer la transferencia pero un mes antes lo detuvieron las autoridades y quisieron sacarle el auto.
“Le pararon los milicos -detalló Hugo- y le dijeron que le tenían que secuestrar el vehículo porque no estaba a nombre de él. Había pagado $20.000 y le querían hacer una multa de $35.000. Le llevaron a la comisaría y en ese entonces le dijeron ‘nos das $5.000 y te llevás el auto’”. Tras una negociación, el joven habría entregando $4.000 de sus ahorros y logró recuperar su coche.
“Pasó todo esto, lo llevó a la casa y lo guardó porque tenía miedo. Eso fue hace un mes y en estos días empezó a andar de vuelta”, recordó. El lunes por la madrugada, según lo reconstruido por los familiares de las víctimas, Aníbal circulaba con los dos jóvenes -que serían amigos de uno de sus primos- y recogieron a las dos chicas para ir a dar una vuelta.

Reconstrucción y pesquisa

En determinado momento, un móvil policial se acercó y comenzó a seguirlos, por lo que el misionero tomó la colectora 9 de Julio. En los videos de seguridad que trascendieron se puede apreciar que al principio no circulaban a alta velocidad, pero a la altura del cruce de esa vía con la calle Nolasco López, el Spazio impactó con el acoplado de un camión que estaba estacionado. El coche terminó literalmente partido al medio.
El padre de Danilo Sansone, otra de las víctimas, sostuvo al canal Todo Noticias que el chico fue a encontrarse con sus amigas a las 23 y entonces los recogió Suárez. “Él los llevó a dar una vuelta, como cualquier auto que sale. El patrullero le hizo una seña de luz y el chico no frenó, aceleró un poquito. Uno saca el cuerpo y le empieza a tirar tiros”, dijo.
Entre lágrimas, agregó que “encontraron cuatro vainas de 9 milímetros. Los hicieron chocar contra el camión, en vez de hacerle un cerrojo, como tiene que ser, me lo siguieron corriendo hasta que lo hicieron meter abajo de un camión porque tenían miedo los chicos. Les iban tirando con balas, no con piedritas”.
Un testigo declaró en consonancia, al decir que sintió un ruido raro y que eran tiros, por lo que se tiró al piso. “Escuché cuatro disparos y vi cuando el auto chocó y a los chicos en el piso. Los chicos pedían ayuda, se me cruzó la teoría que podían haber pinchado un neumático”, especuló, ante las cámaras de TN. Añadió que un efectivo que le tomó declaración escribió “estruendos” en vez de disparos, por lo que se negó a firmar el acta y luego declaró ante un funcionario judicial.
En la víspera, el comisario de San Miguel del Monte y los dos policías que participaron de la persecución fueron desafectados preventivamente hasta que se determine si actuaron mal, según informó el ministro de Seguridad de Buenos Aires, Cristian Ritondo, quien además detalló que las pericias las realizará Gendarmería Nacional.
Consultado por la versión de los uniformados, el ministro precisó que los uniformados declararon que utilizaron una linterna para iluminar la patente y dar aviso a otras patrullas.
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