Uno de cada diez argentinos tiene diabetes. La principal causa de mortalidad de las personas con esta patología son las enfermedades cardiovasculares y renales, por eso la importancia de generar conciencia sobre la prevención de estas dos comorbilidades casi silenciosas, que se pueden evitar con un tratamiento adecuado.
“La diabetes tiene una prevalencia tan alta que adquiere la magnitud de una pandemia. En la Argentina, según la última Encuesta Nacional de Factores de Riesgo 2018, de 9,8% ha aumentado a 12,7 y en Misiones 9,5% a 13,7, con lo cual podemos decir que dos de cada diez misioneros tiene diabetes y sólo la mitad de ellos conoce su diagnóstico. Y del total de pacientes afectados, se podía prevenir más del 60% de los casos sólo adoptando hábitos de vida saludable”, indicó la jefa provincial del Programa de Diabetes del Ministerio de Salud Pública, Elizabet Méndez.
Por segundo año consecutivo se realizó en el país la campaña ‘Más que glucosa’. Bajo la premisa “Hay órganos que sufren y no se ven”, se busca concientizar a la población argentina sobre la importancia de un tratamiento integral de la diabetes. No se trata sólo de controlar los niveles de glucosa en sangre, ya que existe una alta prevalencia de complicaciones cardiovasculares y renales que son independientes del control glucémico.

El corazón y el riñón son dos órganos fundamentales y su daño empeora el pronóstico de las personas con diabetes y afecta profundamente su calidad de vida. El 40% de las personas con esta patología puede deteriorar su función renal en algún momento de su vida, siendo la diabetes la primera causa de diálisis en nuestro país. Por otro lado, hasta un 68% de las personas con diabetes pueden presentar algún grado de disfunción cardíaca. Una vez que se desarrolla insuficiencia cardíaca con síntomas, la mortalidad es del 50% a 5 años, similar a algunos tipos de cáncer.

Números en Misiones
 
“Del total de pacientes, actualmente el 13,7 % pacientes se considera que la diabetes tipo 1 estaría entre el 5 y 10% y la diabetes tipo 2 es el tipo más común de diabetes mellitus, siendo hasta diez veces más frecuente que la diabetes tipo 1”, agregó Méndez.
Las principales causas de la resistencia a la insulina son la falta de actividad física y la acumulación de tejido adiposo, por lo que el exceso de peso y el sedentarismo parecen ser los principales factores de riesgo para el desarrollo de esta enfermedad.

El 80% de las personas con diabetes tipo 2 tiene sobrepeso en el momento del diagnóstico. Otro factor de riesgo importante es la edad; la incidencia de la diabetes tipo 2 aumenta con el paso de los años, por lo que hace tiempo esta enfermedad se consideraba como uno de los trastornos asociados al envejecimiento, pero la creciente epidemia de obesidad está teniendo como consecuencia que la diabetes tipo 2 se presente en personas jóvenes e incluso niños.

Más allá de la glucosa
 
“La diabetes viene acompañada de malas compañías, es decir de otras enfermedades, y esto puede ocurrir tanto en las personas con el tipo 1 como con las que tienen el tipo 2. El profesional debe visualizar de una manera global para evitar las complicaciones que pueden presentar los pacientes con estas patologías, es como un combo de malos amigos, entonces a través de la información se puede llegar a hacer lo que más nos interesa que es la prevención que si no se logra que por lo menos el paciente esté enterado que se debe realizar los controles y tratamientos para evitar que siga progresando esa lesión”, destacó Graciela Fuente, presidenta de la Sociedad Argentina de Diabetes, en diálogo con Acá te lo contamos por Radioactiva 100.7.
Además, la especialista dijo que muchas veces el paciente piensa que si salió bien la glucosa ya se puede quedar tranquilo, “pero eso varía continuamente, por eso es importante que se realice el monitoreo constantemente. El profesional debe hacerle un historial clínico completo y dentro de la evaluación es fundamental saber el valor de la presión arterial porque si es hipertenso está con más riesgo cardiovascular y renal o si tiene obesidad o sobrepeso. Lamentablemente el 60% o más de la población en Argentina tiene este problema y esto aplica especialmente al tipo 2, pero también hay pacientes con tipo 1 que son obesos, también es importante el valor de los lípidos. Es todo un panorama global que debe tener el paciente y el profesional debe estar informado, estar atento y alerta”.

En este contexto de pandemia por el coronavirus, las personas con diabetes forman parte del grupo de riesgo, ya que, luego de la hipertensión, los pacientes con esta enfermedad tienen mayor probabilidad de presentar complicaciones severas al contagiarse de Covid-19. Por ello, es importante no abandonar los tratamientos indicados por el médico, continuarlos de forma habitual y consultarle ante cualquier duda.

Insuficiencia renal
 
Por su parte, Alma Bertonazzi, médica clínica que acompaña a los pacientes en centros de diálisis de la provincia, destacó que la diabetes constituye el 44% de los casos de insuficiencia renal. “Cerca de un tercio de las personas con diabetes pueden desarrollar insuficiencia renal, debido a que la diabetes daña los vasos sanguíneos”.
Es que en algunas personas diabéticas con el paso de los años pequeñas cantidades de albúmina (una proteína de la sangre) empiezan a pasar a la orina. Esta primera etapa de afectación renal se conoce como microalbuminuria. Durante este período, las funciones de filtración del riñón generalmente permanecen normales.

A medida que la enfermedad progresa, pasa más albúmina a la orina. Esta etapa se puede denominar macroalbuminuria o proteinuria. Según va transcurriendo el tiempo y mientras aumenta la cantidad de albúmina en la orina, se suelen deteriorar las funciones de filtración de los riñones. Mientras progresa el daño renal, frecuentemente aumenta también la presión arterial.

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