A 28 días de haber sido imputado formalmente como el principal sospechoso del femicidio de la estudiante Vilma Mercado (19), la Justicia de Puerto Iguazú citó nuevamente ayer a prestar declaración indagatoria al soldado voluntario Carlos Luis Leandro Villar (20), pero, en esta oportunidad, en el marco de otra denuncia en su contra por abuso sexual.
Pero, tal como ocurrió hace casi un mes, el joven prefirió guardar silencio ante las autoridades judiciales sobre dicha acusación y, acto seguido, fue notificado delante de su defensa por su presunta responsabilidad en un segundo ataque contra la integridad sexual.

Este último hecho refiere a un expediente judicial que se abrió días después de la muerte de la estudiante y que fue denunciado en la Comisaría de la Mujer de la Unidad Regional V por la madre de una adolescente correntina, que también fue atacada sexualmente en la Ciudad de las Cataratas, el pasado 11 de octubre, es decir, dos semanas antes del femicidio de Vilma.

Similitudes
 
De acuerdo a lo manifestado a este matutino por fuentes ligadas a la pesquisa, existen varios aspectos y conexiones entre los dos ataques sexuales ocurridos en Puerto Iguazú.
Según se pudo reconstruir hasta el momento en la etapa de instrucción del caso Vilma, esta última fue encontrada asesinada el viernes 25 de octubre en un monte ubicado a un costado de la ruta nacional 12, en cercanías a la antena de una repetidora de televisión, con los pies atados y el rostro encintado, lo cual le provocó una asfixia que derivó en su muerte. También tenía signos de abuso sexual.
Mientras, en la denuncia del caso anterior se detalla que una menor fue interceptada en plena vía pública de Iguazú por un joven motociclista que a punta de cuchillo la llevó hasta una zona de monte, donde comenzó a maniatarla y encintarle el rostro, aunque afortunadamente pudo aprovechar un descuido del agresor y huir hacia la ruta, donde se encontró con un automovilista que la auxilió.

La muchacha estaba semidesnuda, con retazos de cinta en el rostro, y fue socorrida de un lugar cercano al punto donde hallaron a Vilma asesinada.
El mismo día que se produjo la imputación por femicidio al soldado, el juez de Instrucción Tres de Puerto Iguazú, Martín Brites, comentó en una conferencia de prensa a los medios que “en virtud a las similares características en cuanto a las formas en que se perpetraron ambos delitos es que ordené que se hagan las respectivas pericias forenses y criminalísticas a los fines de establecer la presunta participación que pueda haber tenida la persona hoy detenida, así que son dos causas paralelas que estamos investigando que, por las formas en que fueron perpetradas, podrían estar vinculadas”.

Cámara Gesell
 
Sobre el ataque producido previo al asesinato de la estudiante de Puerto Iguazú, los voceros consultados manifestaron que el próximo jueves se concretaría una entrevista en Cámara Gesell a la menor abusada y luego se tomará declaración testimonial a la madre y otros testigos del caso.
En torno a este expediente, desde el juzgado se pidió en su momento la realización de diversos estudios médicos cuyos resultados confirmaron la existencia de signos de abuso.
Además se extrajeron muestras para examen de ADN. Los informes finales, que aún no fueron remitidos al juzgado, podrían vincular genéticamente al soldado voluntario en el caso.
Más allá de esto último, y de acuerdo a trascendidos, la menor habría reconocido mediante fotografías en redes sociales al soldado como su atacante, aunque ahora resta que estas afirmaciones sean ratificadas en Cámara Gesell.

Según pudo saber este medio, la adolescente se encontraba de visita en Misiones al momento del ataque, ya que es oriunda de Corrientes.

Durante su declaración en sede policial, la denunciante confió que estaba bajo los efectos de estupefacientes cuando, en determinado momento, fue abordada por un desconocido que se movilizaba en motocicleta.
El sujeto la amenazó con un cuchillo y la obligó a que subiera. Fue así que, tomando la ruta nacional 12, se dirigieron camino al acceso del Parque Iguazú, en inmediaciones del predio al Ejército Argentino.

La muchacha aseguró que el hombre le colocó cinta de embalaje en la boca para que no pudiera pedir ayuda y comenzó a desvestirla entre forcejeos. Luego, la adolescente logró escapar semidesnuda y, ya en la arteria nacional, finalmente fue asistida.

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