Siete efectivos de la Policía Bonaerense fueron detenidos ayer por su participación en la persecución fatal ocurrida en San Miguel del Monte en la que terminaron muriendo, después de chocar contra un camión estacionado, el misionero Aníbal Suárez (22) y tres menores de edad.
La medida se tomó luego de que se confirmara que una de las víctimas tenía una bala en su cuerpo. Si bien no trascendieron mayores detalles, el herido es uno de los varones, quien tenía el proyectil en el muslo. La bala es de 9 milímetros -calibre que usan las fuerzas de seguridad-, según confirmó Cristian Ritondo, ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires.
La información fue confirmada por  el procurador general bonaerense, Julio Conte Grand, y las detenciones las hicieron efectivos de la misma fuerza. Además, Ritondo separó a doce efectivos de la cúpula policial local.
Según diferentes medios locales, los detenidos son el subcomisario Julio Franco Micucci, el capitán Rubén Alberto García, el oficial Leonardo Ecilape, el oficial subinspector José Alfredo Domínguez, los  oficiales subayudante Mariano Ibáñez y Christian Righero y los oficiales de Policía Manuel Monreal y Juan Gutierrez.
Micucci, García y Ecipale fueron quienes participaron de la persecución y habrían disparado sus armas contra el Fiat Spazio del joven misionero. Estos efectivos incurrieron en varias contradicciones en sus declaraciones ante Asuntos Internos de la fuerza.
Vecinos de la zona, filmaciones de cámaras de seguridad y evidencias en la escena del hecho apoyan la hipótesis de que el coche fue blanco del ataque a tiros de los efectivos. Una de las imágenes, incluso, muestra a un funcionario con el cuerpo fuera del patrullero, sentado sobre la puerta, pese a que ellos dijeron que solamente alumbraron con una linterna la patente del vehículo de Suárez.
Según adelantó el diario La Nación, la Justicia acusaría a tres uniformados que se encontraban en la patrulla por el delito de homicidio agravado. Ahora, las pericias llevadas adelante por Gendarmería Nacional deberán determinar de qué arma salió el proyectil que impactó en una de las víctimas. En el auto también habían detectado un orificio de bala.
Además de Aníbal, que era oriundo de Concepción de la Sierra, pero vivía en San Miguel del Monte desde hace cerca de un año y medio, las otras víctimas fueron identificadas como Gonzalo Domínguez (14), Camila López (13) y Danilo Sansone (13), mientras que Rocío Guagliarello (13) continúa en grave estado en el Hospital El Cruce de Florencio Varela.
“La paciente continúa en estado crítico, mecánicamente ventilada, bajo efecto de drogas depresoras del sistema nervioso central y con el mismo requerimiento de soporte vasopresor y monitoreo de presión intracraneana”, informaron desde el hospital de alta complejidad.

Blanco de los policías

En la jornada de ayer tomó fuerza la hipótesis de que el misionero Suárez era víctima de persecución y extorsión por parte de los efectivos policiales, ya que ellos sabían que todavía no había logrado juntar el dinero para hacer la transferencia del auto y por consiguiente circulaba en forma irregular.
Hace alrededor de un mes “le pararon los milicos y le dijeron que le tenían que secuestrar el vehículo porque no estaba a nombre de él. Había pagado 20.000 pesos y le querían hacer una multa de 35.000. Le llevaron a la comisaría y en ese entonces le dijeron: ‘Nos das 5.000 y te llevás el auto’”, contó su hermano Hugo a El Territorio el miércoles. Tras una negociación, el joven habría entregado 4.000 pesos de sus ahorros y logró recuperar su coche.
“Hace quince días lo quisieron volver a parar y él llegó a meterse a la casa. Había dejado de usar el auto y hace unos días lo volvió a agarrar. Yo creo que lo fueron a buscar de nuevo para sacarle plata”, dijo Mónica Gegena, tía del Aníbal. La señora confirmó que los acompañantes del vehículo conocían al misionero porque son compañeros de colegio de uno de sus hijos.
Después de la entrega de los cuerpos de las víctimas, los familiares del misionero lo velaron ayer en la localidad bonaerense hasta las 11. Sin embargo, el cuerpo aún no fue liberado por la Justicia y el traslado a Misiones por el momento se ve postergado.
San Miguel del Monte, que tiene cerca de 20.000 habitantes, se ve convulsionado y el pedido de justicia es unánime. Ayer al mediodía, después de los respectivos velorios, familiares, amigos y vecinos en general, salieron a las calles a manifestarse, aún sin saber sobre la detención de los policías involucrados.
La plaza se llenó de carteles e intervenciones y efectivos policiales fueron los encargados de custodiar la Municipalidad. “Que no se quede mi pueblo dormido. Exigimos verdad”; “Queremos Justicia”; “Queremos explicaciones”, pedían las tres banderas más grandes que acompañaban al padre de Danilo Sansone cuando hizo propia la explanada, que finalmente fue copada por todos, describió Clarín.
En la manifestación Lucas Richmond, abogado de dos de las familias de las víctimas, aseguró a Infobae que “los hechos ya están en un curso legal totalmente distinto a lo que se anotició. No estamos ante una situación confusa, si hubo o no tiros, si fue o no un accidente de tránsito. El personal policial disparó y eso obra en la causa, que uno de los cuerpos de los chicos de sexo masculino contiene un proyectil de bala que corresponde a una 9 milímetros, que tenemos los casquillos casualmente correspondientes a una 9 milímetros, que dentro de las armas secuestradas al personal policial hay varias 9 milímetros. Falta cerrar el circuito objetivo en cuestión de materia procesal”.
Para hoy, la  agrupación Familiares de la Marcha Nacional contra el Gatillo Fácil convocó a una movilización desde Congreso a Plaza de Mayo. “Por los asesinatos de los chicos de San Miguel del Monte y por todos los pibes. Cuando decimos nunca más, es nunca más. ¡Basta de gatillo fácil!”, reza el cartel que se difundió ayer.
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