Un año y tres meses después de la desaparición de Delia Nancy Scher (50), el 27 de noviembre del año 2017 en la localidad de Jardín América, un nuevo dato aportado hace alrededor de dos semanas potenció las esperanzas que tiene su familia de encontrarla con vida.
El dato fue aportado de manera anónima por una persona que aseguró haberla visto en una propiedad de la zona que supuestamente es utilizada como prostíbulo. Mencionó la ubicación, quiénes trabajarían ahí, hizo referencia a un sótano, habitaciones e incluso dejó entrever que pudo no haber sido el único que la vio en ese lugar.
La información llegó vía teléfono celular al hermano de la mujer, César Scher, quien por medio de una declaración testimonial transmitió de inmediato a las autoridades que investigan el caso. Tanto el titular del Juzgado de Instrucción de Jardín América, Roberto Sena, como el fiscal Jorge Fernández fueron puestos en conocimiento con el objetivo de que dispongan las medidas necesarias para corroborar la veracidad de los dichos aunque las respuestas no habrían sido las esperadas.
El propio Scher le contó a este matutino que junto a su familia está “desesperado, porque hice una testimonial en base a una serie de datos que me dieron, pero todavía no se avanzó. Le di datos precisos y el lugar, e incluso la hora en la que aparentemente se dan los movimientos y con eso esperábamos que hagan un allanamiento, algo, pero nada hicieron. Siento que no la están buscando y que la causa está paralizada”.
El hombre detalló que el llamado fue atendido por él mismo, el pasado domingo 17 de febrero. “El día siguiente fui a la sede judicial porque me pareció importante debido a que los datos eran concretos, faltaba corroborar por ellos pero pasaron doce días sin que nadie actúe en consecuencia”.
“Se ponen números para que la gente aporte datos y, cuando lo hacen, las autoridades hacen caso omiso y no se toman medidas. Nos da mucha bronca y también tristeza, es agotador”, manifestó, y en paralelo cuestionó que “estaban más preocupado por saber quién aporto el dato que corroborarlo. Ya no sabemos a quién recurrir”.

Desaparición y medidas
De acuerdo el expediente por desaparición de persona, Nancy Scher fue vista por última vez el 27 de noviembre de 2017. Recién el 13 de diciembre su concubino, Pedro Reis, hizo una denuncia por abandono de hogar y su primera versión fue que la mujer se fue con un hombre extranjero al que conoció en las redes sociales.
Cuatro días más tarde, César hizo la denuncia por desaparición de persona, señalando directamente a su cuñado como responsable del hecho. Eso motivó que el 27 de diciembre la Justicia ordenara un allanamiento en la casa de la pareja, donde se incautaron los aparatos electrónicos de la desaparecida.
También se hicieron pruebas orientativas de luminol para buscar vestigios de sangre y se buscó en el pozo negro de la casa, sin resultados.
Después de esas pesquisas, Reis cambió su versión y aseguró que Nancy fue secuestrada en Misiones pero se desdijo cuando tuvo que declarar como testigo ante el magistrado, quien pocos días después decidió inhibirlo para evitar que venda la propiedad cuya titular es la desaparecida y está situada sobre la avenida Antártida Argentina casi San Martín de Jardín América.
En cuanto a los análisis del teléfono celular y la computadora de la desaparecida, no develaron conversaciones con otros hombres y se confirmó que no salió del país por un paso habilitado. Su identidad no fue detectada en los registros oficiales de migraciones.

Caso complejo
El caso se transformó así en un complejo rompecabezas para las autoridades judiciales, que por estas horas siguen caminando sobre varias hipótesis y están obligadas a no descartar ninguna ante la falta de elementos que se orienten hacia un punto concreto.
Las teorías giran en torno a la presunta salida voluntaria del hogar por conflictos que podrían ser familiares -lo que no se pudo probar- y también apareció la posibilidad de un secuestro, abonado por el concubino de la mujer aunque después se desdijo, en tanto que la tercera hipótesis apunta hacia la posibilidad de un homicidio que sumo indicios en las primeras semanas pero se fueron debilitando ante la falta de sin resultados concluyentes.
Lleva 459 días desaparecida. “Le pedimos una vez más a las autoridades que no se olviden de mi hermana, que la busquen porque necesitamos saber dónde está, si está viva o qué pasó”, dijo Cesar, reiterando el pedido de que los que saben algo llamen al número (3743) 15482360.
Hace pocos meses, el hermano de Delia se reunió con algunas autoridades del Ministerio de Derechos Humanos de Misiones, buscando que desde ese organismo se le de impulso a la búsqueda. “Pese a los intentos que hacemos por encontrarla, nos debilita el poco compromiso, pero no vamos a bajar los brazos”, dijo.

COMPARTÍ ESTA INFO CON TUS AMIGOS