El único detenido y principal acusado por el femicidio de Araceli Fulles murió en el penal de Sierra Chica. Cinco días antes, el 8 de abril, Darío Badaracco había sido quemado con agua hirviendo por compañeros de celda.

El hombre de 31 años fue agredido por dos de los reclusos con los que compartía la celda 766 del pabellón 10 de Sierra Chica. “Lo golpearon, lo patearon y le tiraron agua hirviendo sobre el rostro, tórax, abdomen, región inguinal y piernas”, precisaron desde el servicio penitenciario y publicó TN.com.ar.

El sospechoso por haber matado en 2017 a Fulles terminó con el “60% del cuerpo quemado”, lo que desencadenó su muerte en el hospital de Olavarría. Sus agresores fueron identificados: uno estaba preso por lesiones leves y violación de domicilio, y el otro por homicidio.

Las fuentes indicaron que el motivo del ataque habría sido una discusión entre los detenidos. Incluso, trascendió que uno de los atacantes manifestó para excusarse: “Son problemas de presos y lo teníamos que arreglar de esta manera”. Badaracco había llegado a la cárcel hace menos de dos años, luego de haber pasado por la Unidad N° 30. Durante su tiempo en prisión, indicaban que tenía “una conducta ejemplar”.
La muerte del principal acusado por la muerte de Araceli se produjo una semana después de que se cumplieran dos años de su desaparición, el 2 de abril de 2017. Por eso, ese día pero de este año, los familiares volvieron a manifestarse para pedir Justicia.

“Yo no me puedo acostumbrar a su ausencia. Arruinaron nuestra familia”, expresó angustiada Mónica, su mamá. Cuando no puede dormir por las noches, abraza la almohada como si fuera la joven. “Yo me pregunto, ¿por qué le tuvo que pasar todo esto a ella?”, agregó.

En la causa, hay nueve hombres imputados, pero el único detenido era Baradacco, el dueño de la casa en donde apareció el cuerpo enterrado, cubierto de cal. El hallazgo fue el 27 de abril de 2017. Un perro de la División K-9 de Punta Lara encontró a la víctima en el patio de esa propiedad.

La estaban buscando desde hace casi un mes. Para ese entonces, Badarraco había declarado ante la fiscal tres veces como testigo. El día que encontraron los restos, estuvo prófugo 48 horas, pero lograron detenerlo en el Bajo Flores.

La hipótesis de los investigadores es que Araceli fue abusada y asesinada en el corralón donde trabajaba el acusado. Luego de estrangularla con un lazo, la llevaron hasta su casa escondida en un baúl.

La mamá de Araceli recordó la cobertura mediática del caso y cuestionó que hayan puesto en tela de juicio la vida privada de su hija. “La trataron como una víctima de segunda categoría”, aseveró. “Es fácil hablar de alguien cuando no está. La verdad es que me enojé con la gente que habló mal de ella”, concluyó.

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