La recaudación tributaria de junio ascendió a $3,5 billones, lo que explica un crecimiento nominal del 109% respecto de igual mes del año pasado, y una caída real de 3,7% si se descuenta el efecto inflacionario.
La información fue dada a conocer por la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP). Nuevamente, y tal como viene ocurriendo este año, el efecto de la sequía sobre los impuestos relacionados con el comercio exterior tienen una incidencia fundamental.
En tanto, los aranceles de importación y la tasa de estadística registraron ingresos por $100.846 millones, con un incremento del 92,6% nominal interanual.
Por otro lado, en Bienes Personales se registraron entradas por $216.865 millones, con un incremento nominal del 147%. En junio, además del vencimiento anual del tributo, se registró un incremento de alícuota del 35% al 45% en las percepciones por compra de dólar oficial.
Por otro lado, en Combustibles hubo $50.930 millones, con una suba del 41,4% nominal que fue inferior a lo generado por el Impuesto PAIS que aportó otros $54,863 millones, lo que representa una mejora del 122% nominal.










