A partir de una denuncia presentada por una trabajadora social de la Municipalidad de Oberá, rescataron a dos niñas, de 7 y 4 años, que habrían sido víctimas de abuso sexual por parte de conocidos de su madre.
La denuncia llevó a la implementación de una medida de protección, y al mediodía de ayer, el personal del Departamento de Niñez, con el respaldo de la Comisaría de la Mujer, trasladó a las pequeñas al Hogar Mitaí.
La propia madre fue quien señaló que las niñas podrían haber sido víctimas de abuso sexual, llegando incluso a afirmar que ella misma fue testigo de los hechos, aunque se negó a formalizar la denuncia, solamente lo confesó durante una consulta con un profesional que la asiste por su lucha contra la dependencia al alcohol y las drogas.
El Juzgado de Instrucción Uno activó el protocolo del Gabinete de Asistencia Forense (GAF) para presuntas víctimas de abuso sexual. Simultáneamente, se lleva a cabo la búsqueda del presunto perpetrador del delito, sin descartar la posibilidad de la participación de más personas.









