Un hombre de 67 años falleció en Loncopué, Neuquén, luego de que varias avispas chaqueta amarilla lo picaran mientras cortaba leña. Juan Carlos Sandoval, quien padecía enfermedades crónicas, sufrió un shock anafiláctico y murió antes de recibir asistencia médica, un cuadro grave que requiere atención inmediata.
Luego de las picaduras, Sandoval corrió hasta su camioneta para contactar a la línea 107 de Emergencias Médicas, pero falleció antes de que llegara la ayuda. Los médicos que lo asistieron no lograron reanimarlo y explicaron que la causa de la muerte fue un shock anafiláctico, una reacción alérgica severa y de rápida aparición.
El comisario Mariano Jara informó al Diario Río Negro que Sandoval murió “entre 10 y 15 minutos” después de las picaduras. Las avispas tenían su panal en un álamo, precisó Jara.
El hombre que acompañaba a Sandoval, de unos 60 años, corrió en otra dirección cuando las avispas salieron del panal y resultó ileso.
Desde la Administración de Parques Nacionales explicaron que la chaqueta amarilla es una avispa que los científicos identifican como Vespula germanica. Esta especie fue introducida en Chile en 1974 y hoy se encuentra dispersa en distintos territorios de la región patagónica y del resto del país. Su comportamiento social hace que viva en comunidad y construya nidos colectivos, ya sean subterráneos o aéreos.
La chaqueta amarilla es una especie exótica en América, ya que su lugar de origen es Eurasia y el norte de África. Es similar a una abeja, por lo que a menudo la confunden, aunque su coloración negra con bandas simétricas amarillas le da su nombre común. Los expertos advirtieron que la chaqueta amarilla es una especie muy confiada y peligrosa. A diferencia de las abejas, puede “picar” más de una vez porque no pierde el aguijón al hacerlo. También “pican” cuando muerden con sus fuertes mandíbulas. Desde Parques Nacionales señalaron: “De vuelo rápido, no se muestran demasiado peligrosas con excepción del otoño, estación en la que la conducta agresiva y predadora aumenta”.
La picadura de la chaqueta amarilla puede poner en riesgo la vida de personas alérgicas si estas no reciben atención rápida y profesional. Los especialistas sumaron: “Por su conducta alimentaria: la chaqueta amarilla se define como predador oportunista y carroñero. Establecidas en una región, es común que la población de chaquetas amarillas produzcan consecuencias indeseadas (impacto ambiental) en la apicultura (predan sobre abejas), los frutales, en el ganado, los insectos nativos y las personas que se encuentran al aire libre”.
Recomendaciones para prevenir picaduras
Para prevenir picaduras y protegerse, los expertos recomiendan no generar disturbios en panales ni en sus alrededores, especialmente en otoño. Indicaron: “Durante meriendas o almuerzos al aire libre, al servirse comida o llevar bebida a la boca, observar que no haya avispas sobre ellas, dado que no se espantan”.
Además, agregaron: “Durante actividades diurnas en el exterior de viviendas y edificios, evitar el uso de perfumes y el uso de prendas de colores llamativos. Ante la aparición de avispas mantener la calma: pueden atacar si se sienten agredidas. No realizar movimientos bruscos ni intentar espantarlas o capturarlas mientras vuelan; moverse o desplazarse lentamente. Incluso, si el insecto se posa en el cuerpo, permanecer calmo y quieto”.











