Irán ejecutó en la horca a dos hombres acusados de realizar espionaje para el servicio de inteligencia de Israel

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La Justicia de la república islámica confirmó el ahorcamiento de Omid Behzad y Pouria Safvat. Los investigadores señalaron que los acusados enviaban coordenadas y fotografías de instalaciones de seguridad que luego resultaron bombardeadas durante el conflicto militar.

Las autoridades judiciales de Irán ejecutaron en la horca a dos hombres que habían sido condenados por realizar tareas de espionaje a favor de Israel. La medida representa el caso más reciente de una fuerte ola de ejecuciones que sacude al país persa en medio de la escalada de tensión bélica en la región.

La agencia de noticias Mizan, que depende de manera directa del Poder Judicial iraní, confirmó que los ejecutados son Omid Behzad y Pouria Safvat. Según el reporte oficial, la justicia los halló culpables de los delitos de espionaje y cooperación con el Estado de Israel, luego de que el Tribunal Supremo ratificara las sentencias de muerte y se completaran los pasos legales correspondientes.

Los investigadores judiciales determinaron que los acusados formaban parte de una red de inteligencia activa. La fiscalía detalló el accionar de los implicados: “Enviaban repetidamente coordenadas, fotografías y vídeos de instalaciones militares, policiales y de seguridad” a un canal de la red social Telegram que se encuentra vinculado al Mosad, como así también a la señal televisiva Iran International, que transmite desde Londres y a la que Teherán califica como una organización afín a los intereses israelíes.

Pruebas técnicas y confesiones en el expediente

El tribunal que dictó la pena de muerte basó su resolución en el peritaje de los dispositivos tecnológicos de los sospechosos. Los peritos oficiales explicaron que los mensajes recuperados de los teléfonos celulares, sumados a las confesiones de los detenidos y a otras pruebas de carácter técnico, demostraron que ambos actuaron con plena conciencia y de forma deliberada para beneficiar al servicio secreto de Israel.

La acusación estatal remarcó la gravedad del caso y vinculó la información filtrada con los ataques sufridos en el territorio nacional, al sostener que varios de los puntos geográficos sobre los que los imputados aportaron datos resultaron bombardeados con posterioridad por las fuerzas enemigas.

Este doble ahorcamiento se enmarca en un contexto de endurecimiento punitivo dentro de las fronteras iraníes. Las organizaciones de derechos humanos siguen con alarma la situación interna del país, donde la aplicación de la pena capital experimentó un crecimiento exponencial en los últimos años.