Maximiliano Salas arremetió contra River Plate en sus primeras horas como jugador de Independiente Rivadavia: “Estoy muy enojado con River, nos trataron muy mal”, disparó el delantero este martes en una entrevista con Radio La Red, pocas horas después de aterrizar en Mendoza para incorporarse al conjunto mendocino.
Las declaraciones al medio radial fueron un quiebre respecto al tono más contenido que había tenido al bajar del avión. “En los últimos dos meses no me sentí jugador”, afirmó Salas, y fue más lejos al apuntar contra la conducción del club: “La decisión de River fue extra futbolística. No comparto, somos seres humanos”.
El atacante de 28 años, nacido en Curuzú Cuatiá, venía de entrenar de manera diferenciada en el predio de Cantilo junto al grupo de jugadores apartados del plantel profesional. River lo cede a préstamo por un año, sin cargo y con una opción de compra que ronda los 4 millones de dólares. La dirigencia del Millonario había apuntado inicialmente a una venta directa —dado que desembolsó 8 millones de euros para ejecutar la cláusula de Racing en julio de 2025—, pero ante la ausencia de ofertas de compra cambió de postura.
En el aeropuerto, el delantero había dado señales de sus ganas de revancha: “Con muchas ganas de jugar, estuve entrenando bien, nunca paramos. Si el técnico dice que estoy para jugar, juego. Cuando él diga”. Y ante la pregunta de si su llegada a Mendoza tenía algo de revancha frente a las críticas recibidas en Núñez, no dudó: “Y a vos qué te parece. Siempre hay revancha en el fútbol”.
Pero fue en Radio La Red donde Salas habló con mayor dureza. Describió las condiciones en las que pasó las últimas semanas en Cantilo con términos que no dejaron margen a la interpretación: “No está bueno estar encerrado en un contenedor. A nadie le sirve que estemos encerrados ahí. Si llegabas todos los días enojado a Cantilo te querías pegar un tiro”. El delantero también subrayó que el grupo se mantuvo profesional pese al trato recibido: “Jugando bien o mal siempre trabajé de la mejor manera. Nunca le faltamos el respeto al club”.
Sobre la cadena de mando que dispuso su apartamiento, Salas fue evasivo en cuanto a nombres: “No sé quién tomó la decisión. La decisión fue de arriba, no del técnico”. Y reveló cómo se enteraron de la situación: “Longoria nos llamó y nos dijo que no teníamos que presentarnos con el plantel, fue por teléfono”. El director deportivo español Pablo Longoria les comunicó la medida a distancia, sin que el entrenador Eduardo Coudet se involucrara directamente: “Me hubiera gustado que Coudet nos dijera lo que pasó
El delantero remarcó: “El único que nos vino a visitar fue Ponzio, ningún dirigente ni nadie del cuerpo técnico”. Y salió al cruce de una versión que circuló sobre uno de sus compañeros en el grupo de apartados: “Es mentira que Viña quiso pelear a Longoria, hablaron y Longoria se fue”.
Su última actuación oficial con River fue el 27 de mayo ante Blooming, en la goleada 3-0 por la sexta fecha del Grupo H de la Copa Sudamericana: abrió el marcador al minuto 57 tras una asistencia de Lucas Martínez Quarta, luego de haber errado un penal en el primer tiempo. Desde entonces no sumó minutos. Su balance en el Millonario cerró con 37 partidos, 7 goles y 2 asistencias.
Salas llega a la Lepra mendocina por pedido del técnico Alfredo Berti y para cubrir el espacio que dejó Sebastián Villa tras su regreso a Boca Juniors. En Independiente Rivadavia tendrá dos frentes: retomar continuidad en el torneo local y participar en la Copa Libertadores, donde el conjunto mendocino —líder de la Tabla Anual de la Primera División— enfrentará a Fluminense en los octavos de final.
La salida de Salas se inscribe en un proceso más amplio de reestructuración que lleva adelante River desde que Longoria asumió la dirección deportiva. En el actual mercado de pases, el club también cedió a Ian Subiabre a Tigre —por 12 meses, sin cargo y con una opción de compra de 5 millones de dólares por el 70% del pase— y está a punto de confirmar la salida de Santiago Lencina al Burgos Club de Fútbol, de la Segunda División de España. Esta última cesión al exterior le habilitará a River un cupo adicional para incorporar en la ventana actual, donde el Millonario tiene en la mira a Francisco Ortega y Thiago Almada.
Entre los que ya encontraron destino figuran Paulo Díaz (Atlanta United de la MLS), Maxi Meza (Independiente), Alex Woiski, Andrés Herrera (Columbus Crew), Juan Fernando Quintero y el arquero Franco Armani, quien regresó a Atlético Nacional. Aún permanecen en el grupo de apartados Germán Pezzella, Fabricio Bustos, Matías Galarza Fonda, Giuliano Galoppo, Kevin Castaño, Kendry Páez y Matías Viña.











