La víctima es una mujer de 89 años que detectó movimientos que no reconocía en su cuenta bancaria. La investigación policial reconstruyó las operaciones y, a través de registros de cámaras, apuntó contra una empleada que trabajaba en su vivienda desde hacía tres años.
Una mujer de 89 años denunció en Oberá una serie de movimientos de dinero que no había realizado y que, según la investigación, habrían generado un perjuicio cercano a los 11 millones de pesos. Por el hecho fue detenida este martes una empleada doméstica que trabajaba en la vivienda de la damnificada.
La investigación fue llevada adelante de manera conjunta por efectivos de la Comisaría Primera y la División Cibercrimen de la Unidad Regional II, quienes analizaron las operaciones realizadas desde la cuenta bancaria de la mujer y reconstruyeron el recorrido del dinero.
El caso comenzó a investigarse el 1 de agosto, cuando la víctima advirtió que le faltaba dinero de su cuenta del Banco Nación. Ante la entidad bancaria, descubrió además que su tarjeta estaba asociada a una cuenta de Mercado Pago que no reconocía.
A partir de ese hallazgo, los investigadores establecieron que desde dicha cuenta se habían concretado diferentes operaciones y compras durante un período prolongado. Los movimientos, realizados por montos individuales de menor valor, habrían permitido retirar dinero de manera progresiva hasta alcanzar una suma aproximada de $11 millones.
La modalidad es conocida como una extracción “hormiga” y consiste en efectuar múltiples operaciones de bajo monto, en lugar de realizar una única transferencia significativa, lo que puede dificultar que el titular de una cuenta advierta de inmediato el faltante.
Con la denuncia formalizada, los policías comenzaron a seguir el circuito de las transacciones y determinaron cuáles eran los comercios en los que se habían utilizado los fondos. Luego solicitaron y analizaron registros de cámaras de seguridad, con los que pudieron identificar a una persona vinculada con las compras.
Las averiguaciones llevaron hasta Carina Cecilia D. O., quien se desempeñaba como empleada doméstica de la víctima y trabajaba en su vivienda desde hacía aproximadamente tres años.
Con los elementos incorporados al expediente, la Justicia dispuso este martes la detención de la mujer y el secuestro de su teléfono celular. El dispositivo será sometido a una pericia para determinar si contiene información relacionada con las operaciones investigadas.
La pesquisa continuará para establecer el monto exacto del perjuicio, precisar la totalidad de los movimientos realizados y determinar si existen otras transacciones que puedan estar vinculadas con la maniobra denunciada.











