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El Senado aprobó la reforma de la Ley de Salud Mental, que habilita internaciones involuntarias

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El Senado aprobó el proyecto de reforma de la ley de Salud Mental, que permitirá las internaciones “involuntarias”, eliminará los manicomios y ampliará las adicciones que se tratarán como enfermedades mentales, como la ludopatía.

La iniciativa que será girada a la Cámara de Diputados se aprobó con 42 contra 21 votos.

El dictamen de mayoría pudo sancionarse con el voto de La Libertad Avanza, el PRO, la UCR, Movimiento por Misiones, Primero los Salteños, Despierta Chubut, Provincias Unidas, y Movere Santa Cruz.

El rechazo al proyecto cosechó 21 votos del bloque Justicialista, Independencia, y Convicción Federal.

El debate del proyecto de la ley de Salud Mental comenzó a debatirse despues de las 22.30, luego de la aprobación de las iniciativas sobre inversiones relevantes, y de Mercado Voluntario de Carbono.

El proyecto de ley de Salud Mental enviado por el Gobierno recibió sustanciales modificaciones, ya que sin esos cambios no se podía avanzar en esa iniciativa, que era rechazada por las bancadas aliadas de la LLA y de los gobiernos provinciales.

Los principales cambios son que las internaciones involuntarias las puede disponer un médico, preferentemente psiquiatra; se establece un mecanismo de asistencia financiera con las provincias; se mantiene la eliminación de los manicomios y se incorporan las adicciones en general, con lo cual una persona puede ser tratada por ludopatía.

“La internación involuntaria de una persona debe concebirse como recurso terapéutico excepcional en caso de que no sean posibles los abordajes ambulatorios, y solo puede realizarse cuando medie una situación de riesgo grave de daño para la vida o la integridad física de sí misma o de terceros, la que debe ser evaluada por el equipo interdisciplinario”, señala el dictamen de mayoría.

Al abrir el debate, la presidenta de la comisión de Salud, la libertaria, Ivana Arrascatea, aseguró que “si tuviera que resumir este dictamen de reforma a la Ley de Salud Mental en una palabra sería: ‘llegar a tiempo'”.

“Llegar a tiempo significa pasar del riesgo inminente al riesgo grave, mirando la historia completa del paciente”, remarcó Arrascatea.

Indicó que la actual ley fue “insuficiente” y por eso “hay que dotar al sistema de herramientas adecuadas”.

Por su parte, Guillermo Andrada de Convicción Federal, que presentó un dictamen de minoría junto a Carolina Moises y Sandra Mendoza, señaló: “La Ley de Salud Mental fracasó por sus principios? No, fracasó por lo que no hay, recursos que deben ser aplicados a esa ley. El modelo comunitario no fue acompañado por los recursos que le corresponden”.

En tanto, el senador radical, Maximiliano Abad, afirmó que “nadie puede ser indiferente al dolor que atraviesan miles de argentinos que sufren padecimientos mentales y consumos problemáticos”.

“Esta ley se ha mejorado mucho pero tengo diferencias con la permanencia indefinida de hospitales monovalentes: los manicomios”, agregó.

El senador de Movimiento por Misiones, Carlos Arce, sostuvo que “cada provincia debe contar con los medios necesarios para cumplir con esta Ley de Salud Mental y garantizar así que su población reciba la atención que necesita”.

“Con esta incorporación, expresamos nuestro acompañamiento al dictamen”, precisó Arce.

A su vez, el senador Gerardo Zamora dijo que con esta “reforma se le cargan a las provincias nuevas tareas” no se prevén “los recursos” y se preguntó: “Vamos a discutir leyes como se financia la salud”.

“Sin recursos no hay salud, no hay federalismo y no hay salud”, agregó el senador del Frente Cívico y Social de Santiago del Estero.

En el cierre del debate, la jefa del bloque de la LLA, Patricia Bullrich, indicó: “Lo estamos planteando que esta internación involuntaria es excepcionalidad ya que el objetivo es trabajar en la prevención”.

“Acá se han planteando varias opciones”, agregó la ex ministra de Seguridad de la Nación y aseguró que los hospitales especializados “no son manicomios”