La reconocida cadena de electrodomésticos Megatone cerró su local ubicado sobre calle Córdoba, entre San Lorenzo y Ayacucho, en pleno centro posadeño. El establecimiento permaneció cerrado durante la mañana del sábado, confirmando así el cese de sus actividades comerciales en la capital misionera.
Según la información brindada por el Centro de Empleados de Comercio (CEC), siete personas que trabajaban en el local, incluido el gerente, fueron desvinculadas. De ese total, seis acordaron retiros voluntarios con la empresa, mientras que un empleado recibió la notificación formal de despido.
En cuanto a la situación laboral, fuentes vinculadas al comercio indicaron que los trabajadores que acordaron los retiros cobrarían las indemnizaciones correspondientes en cuatro cuotas. Desde el gremio atribuyeron la decisión a la caída de las ventas y la retracción del consumo a nivel nacional.
En la fachada del establecimiento se colocó un cartel con la leyenda “Nos mudamos” y referencias para los clientes que todavía tienen cuotas pendientes por compras realizadas en ese local. Sin embargo, desde el Centro de Empleados de Comercio confirmaron que no se trata de un traslado, sino del cierre definitivo de la sucursal.
Megatone tenía presencia en Posadas desde 2006, aunque la sucursal de calle Córdoba había sido inaugurada en 2021, inicialmente con una plantilla de 21 trabajadores. Con el correr de los años, la dotación de personal se fue reduciendo hasta llegar a los siete empleados que este sábado quedaron fuera de la empresa.
La situación se suma a las dificultades que atraviesa el comercio minorista y al cierre de otros establecimientos del rubro de electrodomésticos en todo el país. La caída del poder adquisitivo y la retracción del consumo son los factores que más inciden en la continuidad de este tipo de locales.
En ese contexto, el cierre de Megatone se suma al de las dos sucursales de Musimundo que dejaron de funcionar en Posadas a fines de agosto. Los locales estaban ubicados sobre avenida Uruguay y calle Bolívar, y la medida alcanzó a 23 trabajadores de la capital provincial.
La situación de Musimundo también estuvo marcada por la incertidumbre sobre el pago de salarios e indemnizaciones. La empresa Carsa S.A., licenciataria de la cadena, atravesó un proceso de crisis financiera que derivó en el cierre de sucursales en Misiones y otras provincias del NEA, dejando un panorama complejo para el sector comercial de la región.










